COMUNION-CATÓLICA

UNIDOS EN EL AMOR

Información

TU ALTAR EN FÁTIMA.

Conexión directa con el Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Fátima.

Página Web: http://.www.conocerfatima.com
Ubicación: FÁTIMA
Miembros: 31
Última actividad: Hace 9 horas

GALERÍA DE FOTOS E INFORMACIÓN SOBRE LAS APARICIONES DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO EN FÁTIMA


ANÉCDOTAS DE LA HERMANA LUCÍA DE JESÚS.

Un día fui a la conejera y agarré un conejito; lo saqué para afuera y me puse a jugar con él en el patio, pero no lo sujeté bien y se me escapó. Se lo fui a decir a mi madre y ella me riñó, llamándome mala y desobediente, porque ya me había advertido varias veces que no fuera a la conejera. Entonces yo le pregunté:
Mamá, tú me dices que soy mala; papá me dice que yo vine del cielo en una cestita con flores. ¿Es que en el cielo también hay cosas malas?
Mi madre me respondió:
Pues claro que sí. Los demonios eran ángeles que estaban en el Cielo, pero, como se hicieron malos, Dios los echó fuera, y ahora andan por ahí tentando a todo el mundo. A ti te echó Dios para abajo a ver si te haces buena y, después, vuelves para arriba.
Le contesté a mi madre:
Pero yo no me acuerdo.
Claro que no, respondió mi madre, porque estabas durmiendo y eres muy olvidadiza.
A la noche, cuando llegó mi padre, le conté lo que me había dicho mi madre, y él me respondió:
Está bien, pero no te preocupes. Eso es para cuando tú seas muy viejecita. Ahora eres muy pequeñita, aún te queda mucho tiempo para hacerte buena.
Parece que mi padre lo adivinó. Tengo 82 años y todavía ando por aquí, procurando ser buena para ir al cielo. Como Jesucristo dijo que sólo Dios es bueno, Él tendrá que llevarme para allá por misericordia, sin esperar a que yo sea buena.

Memorias de la Hermana Lucía - II



LOS VALINHOS, LUGAR DONDE SE APARECIÓ NUESTRA SEÑORA EL 19 DE AGOSTO DE 1917 Y DONDE SE ENCUENTRA LA LOCA DO CABEÇO, DONDE EL ÁNGEL SE APARECIÓ EN DOS OCASIONES A LOS PASTORCITOS.

Un lugar verdaderamente escogido por Dios para que viniera la Mamá del Cielo.





















SOBRE LA DEVOCIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
Los Cinco Primeros Sábados

Seguramente tienes presente, querido hermano o hermana, la imagen del náufrago que desde su isla en medio del océano lanza al mar una botella con un pedido de auxilio en su interior. Este librito es como esa botella que te trae el mensaje de Alguien que precisa de tu ayuda.
Desde el Cielo (que a veces nos parece tan lejano como una isla perdida en el mar, o más) la Virgen nos llama a ti y a mí a hacer reparación para aliviar el dolor que recibe su CORAZÓN INMACULADO de muchos hijos que la ofenden.
En el Cielo la Santísima Virgen es plenamente feliz. Pero como Madre que es verdaderamente de todos, sufre por la incomprensión, la indiferencia y hasta por la aversión de quienes le debemos amor y gratitud.
Estas ideas no son un descubrimiento nuestro. Tienen su base en las Apariciones de la Virgen en Fátima en 1917 a los tres Pastorcitos Lucía, Francisco y Jacinta, y en posteriores comunicaciones a Lucía en Pontevedra y Tuy.
Las Apariciones de Fátima fueron declaradas como dignas de fe en 1930 por el Obispo del lugar, y en 1939 el mismo Obispo autorizó la Devoción de la Comunión Reparadora de los Cinco Primeros Sábados. Todos los Papas posteriores a Fátima han amado y difundido el Mensaje de la “Blanca Señora”.
Te digo esto para que tengas seguridad de que el pedido de reparación hacia el Corazón Inmaculado de María tiene todo el apoyo de la Autoridad competente de la Iglesia. Ponerlo en duda o negarlo, es agregar a ese Corazón una espina más. No te inquietes, pues, por aquel que, tal vez sin mala fe, no tiene luz para entender este lenguaje. Perdona y sigue adelante. La Virgen te necesita.
Las siguientes páginas no buscan darte tan sólo palabras para que recites en tus momentos de oración. Intentarán, más bien, encender en tu corazón el amor hacia ese Corazón. Y no olvidemos que el amor se basa en la voluntad, no en el sentimiento. El amor es perseverante y “cumplidor”; la emoción es pasajera.
Para terminar te hago un pedido: no te fijes en el humilde recipiente que te trae el Mensaje de la Reina del Cielo. No te fijes en la “botella” que contiene su apelo. Fíjate en ese Corazón Dolorido que te llama. No dejemos que caiga al mar del olvido o de la distracción un llamado tan tierno y suplicante. ¡DIOS NOS LO PAGARÁ!

DEVOCIÓN DE LA COMUNIÓN REPARADORA DE LOS CINCO PRIMEROS SÁBADOS DE MES.

El 13 de Julio de 1917 la Santísima Virgen dijo a los Pastorcitos: “Para impedir (la guerra, el hambre y las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre) vendré a pedir la Consagración… a mi Inmaculado Corazón, y la Comunión Reparadora de los primeros sábados. Si atendieren mis peticiones… habrá paz.”
El 10 de Diciembre de 1925, estando Lucía en el convento de Hermanas Doroteas en Pontevedra (España), se le apareció Nuestra Señora, y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. En ese momento dijo el Niño: “Ten compasión del Corazón de tu santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas.”
En seguida dijo la Santísima Virgen: “Mira hija mía mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos continuamente me clavan con
blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos aquellos que durante cinco meses, en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan quince minutos de compañía, meditando en los quince Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas.”

PARA MEDITAR: Es muy bueno detenernos en las palabras. Te invito a que releas siempre este texto durante tu vida. Te ayudará a profundizar cada vez más en el amor al Corazón Inmaculado de María, y en la idea fundamental de este Devocionario: LA REPARACIÓN. ¿Has notado dos detalles llamativos? La Virgen pone una mano sobre el hombro de Lucía, y el Niño tiene unos cinco años, según dijo después ella misma. ¿Por qué? Para despertar en ella la ternura y así moverla a cumplir el pedido. Medita las expresiones que utilizan Jesús y María: “Ten compasión”, “un acto de reparación”, “procura consolarme”, “con el fin de desagraviarme”. Son todas palabras que nos muestran que el Corazón de María esta vivo y siente, como el tuyo o como el mío…

¿POR QUÉ SON CINCO?

Lucía recibió una vez una carta de su confesor, el Padre Gonçalves, en la cual le preguntaba por qué son cinco y no nueve como los Primeros Viernes, o siete u otro número cualquiera. Ella le respondió en los siguientes términos: “Parte de la noche del 29 al 30 de este mes de Mayo de 1930, me quedé en la Capilla con Nuestro Señor, y, hablándole (de esa pregunta), me sentí de repente poseída por Su Divina Presencia y, si no me engaño, Él me reveló lo siguiente: ‘Hija mía, el motivo es simple: son cinco las especies de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:
1° - Las blasfemias contra su Inmaculada Concepción.
2° - Las blasfemias contra su Perpetua Virginidad.
3° - Las blasfemias contra su Maternidad Divina, rechazando al mismo tiempo aceptarla como Madre de los hombres.
4° - Actuar para infundir públicamente en el corazón de los niños desprecio y hasta odio para con esta Inmaculada Madre.
5° - Los ultrajes que Le son dirigidos en sus Sagradas Imágenes.”

SON CINCO las principales ofensas que reclaman reparación. Tal vez para el mundo de hoy, cuya forma de pensar hace presión para entrar en nosotros con su falta de espíritu sobrenatural, sea incomprensible el motivo de estas ofensas. Pero nosotros debemos profundizarlas. Las tres primeras son ataques contra dogmas o verdades marianas tenidas como ciertas en la Iglesia. Son negadas, por ejemplo, en muchas sectas como los Testigos de Jehová y ciertos grupos evangelistas. Pero no sólo por ellos. Hoy son miles los que, si no atacan frontalmente estas verdades, las niegan con su indiferencia y no se incomodan cuando aparecen libros, filmes u opiniones que se ríen de ellas. Y el número se amplía cuando se acepta el concepto de un Jesús rebajado a un simple hombre, pues al disminuir la idea del Hijo, es lógico que disminuya la de la Madre. El cuarto y el quinto ultraje los cometen también las sectas nombradas, que ofenden a María atacando la Fe de los sencillos y destruyendo Imágenes. Pero tampoco sólo ellos. Se ataca la inocencia y la Fe de los niños desde la política, medios de comunicación, y en sus casas, induciéndolos a desviaciones o a incredulidad prematuras. Y, ¿no hay bautizados, por ejemplo, que se comportan indignamente delante de una Imagen de la Virgen en las plazas, y hasta en Lugares Sagrados…?

¿CÓMO PRACTICAR LA DEVOCIÓN?

Del texto de Lucía que hemos citado más arriba se desprende que en esta Devoción hay que cumplir con lo siguiente:
+ 1er. Sábado de cinco meses seguidos. Será bueno, pues, tomar un calendario y marcar los días correspondientes, pues los olvidos son uno de los grandes obstáculos de esta clase de prácticas. ¿Se puede practicar en forma seguida, es decir, todos los primeros sábados del año sin interrupción? Sería una señal de amor muy grande al Corazón de María, pero es importante no caer en la costumbre.
+ Cuatro pedidos de la Virgen deben cumplirse:
- Confesión.
- Comunión
- Rezo del Rosario (cinco Misterios).
- 15 minutos de meditación sobre los Misterios del Rosario.
+ Con el fin de desagraviar al Corazón Inmaculado de María. Esencial.
+ Nuestro premio por esta práctica es saber que aliviamos los sufrimientos del Corazón Inmaculado de María; pero la Virgen ha querido añadir uno muy importante, llamado con justo motivo “La Gran Promesa”. Nos dice a cada uno de los que practicamos esta Devoción: “Yo prometo asistirte en la hora de la muerte con todas las Gracias necesarias para la salvación de tu alma”.

PARA MEDITAR: La promesa de la Virgen debe ser meditada, porque corremos continuamente el riesgo de la falta de profundidad espiritual. Sabemos por el sentir de la Iglesia y por el testimonio de los santos que en la agonía y en el momento de la muerte se entabla una lucha decisiva en el alma del moribundo. El Demonio concentra y refuerza sus ataques contra ésta mediante tentaciones feroces, y especialmente con la peor de todas: la desesperación, que es la convicción de que Dios no quiere o no puede perdonar los pecados que desfilan en la memoria del agonizante. Es fundamental para nosotros detenernos frecuentemente en las verdades sobrenaturales. María promete estar en esa hora para defendernos, pues se juega nuestra eternidad: el Cielo o el Infierno.

“Nunca me siento tan feliz como cuando llega el Primer Sábado”.
LUCÍA


A) Confesión:
Cuenta Lucía en sus Memorias que presentó a Jesús las dificultades que tenían algunas almas de confesarse en sábado y pidió que fuese válida la confesión de ocho días. Jesús respondió: “Sí, puede ser de muchos más todavía, con tal que, cuando me reciban, estén en Gracia y tengan la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María”. Ella preguntó: “Jesús mío, ¿y las que olviden tener esta intención?” Jesús respondió: “Pueden hacerla en otra confesión siguiente, aprovechando la primera ocasión que tuvieran de confesarse.”

+ Se trata por lo tanto de cinco confesiones, una para cada mes.
+ Puede hacerse cualquier día dentro del mes.
+ El punto fundamental: la intención de reparar al Corazón de María.
+ Su fin es preparar a hacer la Comunión Reparadora en condiciones.
+ No se exige decir al Sacerdote que se está ofreciendo la confesión para reparar al C. de María, pero es conveniente como testimonio.

PARA MEDITAR: El primer pedido apunta a darnos un creciente estado de amistad con Dios, disponiéndonos a recibir la Sagrada Comunión en las mejores condiciones. La Virgen como Madre quiere nuestra perfección. El pedido de la confesión esconde otra maternal intención: que recurramos frecuentemente al Sacramento de la Reconciliación. ¿No sería bueno, en los tiempos difíciles que nos tocan vivir, recurrir a la confesión mensual? Evidentemente, no es una obligación. Pero la Santísima Virgen nos lleva valorar más el tesoro escondido en el perdón de nuestras faltas, al menos con un ritmo periódico. Y hay una tercera enseñanza: Dios es el destinatario último de la Reparación de los Primeros Sábados, porque las ofensas contra Su Madre tienen por objeto afrentarlo a Él. Las últimas palabras de María en la última Aparición de Fátima, el 13 de Octubre de 1917, fueron: “No ofendan más a Dios, que ya está muy ofendido”.

“¡Qué amorosa queja y qué tierna petición! ¡Cómo me gustaría que los hombres de todo el mundo y todos los hijos de la Madre del Cielo escuchasen Su voz! (…) Voz salida de Su Corazón con una tristeza y una ternura inexplicables. Qué pena que no tengan meditado bien estas palabras y medido todo su alcance”.
LUCÍA

B) Comunión:
Es el centro de la Devoción. Su mismo nombre lo indica. Nombre que fue puesto por la Virgen el 13 de Julio de 1917 en la 3° Aparición de Fátima: “Vendré a pedir… la Comunión Reparadora de los primeros sábados.”

+ Puede hacerse durante la Misa o fuera de ella. El texto no exige que sea con Misa.
+ Debe hacerse el mismo Primer Sábado. Lucía consultó al Señor qué ocurría cuando la persona no puede comulgar ese día, y Él le respondió que por alguna razón grave se podría comulgar al día siguiente, Domingo, con autorización del Sacerdote.


PARA MEDITAR: Entre otros, podemos descubrir dos motivos muy importantes en el hecho de ser la Comunión el punto fundamental de esta Devoción. El primero es que no tenemos nada más grande ni maravilloso que el Cuerpo de Cristo, recibido dignamente y ofrecido a Dios. La ofensa contra Dios al ofenderse a María es inmensa; por lo tanto es conveniente ofrecer un don infinito: Cristo presente en la Sagrada Eucaristía. Este motivo nos sirve, además, para responder con caridad a quienes cuestionen esta Devoción o el amor a la Virgen en general, acusándonos de exagerar o de poner a María en lugar de Dios. Está claro: Ella nos lleva a Jesús presente en el Santísimo Sacramento El segundo motivo es que la Virgen recibe su consuelo no sólo del Cuerpo de Cristo aislado, sino recibido y hecho carne en nosotros. Ella quiere vernos unidos a Él como Pueblo de Dios; no podemos darle alegría más grande que ésta. Cristo es la Cabeza, nosotros Su Cuerpo. La Comunión nos une a Dios y al Hombre. Por eso esta Devoción tiene un fuerte sentido de Iglesia. Este motivo nos sirve para defender la Devoción de la Comunión Reparadora contra la opinión equivocada de quienes piensen que ésta (y otras prácticas similares) fomenta una piedad individualista y anti comunitaria.

“¡Yo sentía que Dios estaba en mí, más no sabía cómo era!”
“Hoy soy más feliz que tú, porque tengo dentro de mi pecho a ‘Jesús Escondido”.
“Prefiero quedarme en la Iglesia acompañando a ‘Jesús Escondido’.”

FRANCISCO, hablando de la Eucaristía.



C) Rosario
Esta tercera condición nos enseña lo mucho que Dios y la Virgen aprecian el rezo del Rosario, y además, el valor que tiene como oración reparadora. Todo el amor y dedicación que podamos poner en rezarlo como conviene será siempre poco en comparación a los impresionantes tesoros que esconde.

+ 5 Misterios.
+ Debe rezarse el mismo Primer Sábado.
+ Sería conveniente, si tenemos ya la costumbre de rezarlo diariamente, agregar otro especialmente para el Primer Sábado, pero el texto del pedido nada exige al respecto. Es, por lo tanto, una recomendación nuestra, no una obligación.
+ Como en los otros pedidos, debe tenerse la intención de reparar al Corazón de María.

“Recen el Rosario todos los días”

N. SRA. DE FÁTIMA, en las 6 Apariciones.

“Continúen rezando el Rosario todos los días en honor de Nuestra Señora del Rosario, para obtener la paz para el mundo y el fin de la guerra, porque sólo Ella lo puede conseguir.”
N. SRA DE FÁTIMA, 3ra. Aparición


D) 15 Minutos de Compañía
Es el más llamativo de los cuatro pedidos.

+ Debe hacerse el mismo Primer Sábado.
+ 15 minutos de meditación sobre uno o varios Misterios del Rosario. No se trata de rezar el Rosario, pues ése es el tercer pedido, sino de pensar y profundizar en los Misterios.
+ La Virgen dice literalmente: “me hagan compañía, con el fin de desagraviarme”. Ése es el espíritu y el sentido de este cuarto pedido.

PARA MEDITAR: Vale la pena que nos detengamos a pensar un poco en este pedido cada vez que llega el Primer Sábado. Quien pide compañía de esta manera, insinúa dos cosas: que busca consuelo y que siente soledad en su dolor. No digamos más nada, sólo pensemos que las palabras utilizadas fueron elegidas y pronunciadas por Ella…







CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARIA


Junto a los Primeros Sábados, la Consagración al Corazón Inmaculado de María ocupa el primer puesto en las devociones de reparación. En el Mensaje de Fátima comenzó hablándose sólo de la Consagración de Rusia, como veremos, pero con el paso del tiempo, se extendió a otras realidades; así, pasó a hablarse de consagración personal, de las familias, de las naciones, etc. Ya antes de las Apariciones de Fátima, San Luis María Grignon de Monfort propagó una devoción parecida, pero sin nombrar directamente al Corazón de María.
Veamos cómo apareció esta idea de la Consagración.
En la tercera Aparición de la Virgen en Fátima, el 13 de Julio de 1917, después de mostrar a los Pastorcitos la visión del Infierno, les dijo: “Habéis visto el Infierno, adonde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hicieren lo que les voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra va a acabar, pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor. (…) Para impedirla, vendré a pedir la Consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora de los primeros sábados. (…) Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará.”
La promesa de volver más adelante a pedir la consagración de Rusia la cumplió María al aparecérsele a Lucía en Tuy, España, el 13 de Junio de 1929. Una noche en que rezaba sola en la capilla, tuvo Lucía la visión de la Santísima Trinidad. Al lado estaba la Virgen de Fátima con su Corazón Inmaculado en la mano. Le dijo a Lucía: “Ha llegado el momento en que Dios pide al Santo Padre que haga, en unión con todos los Obispos del mundo, la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón, prometiendo salvarla por este medio. Son tantas las almas que la Justicia de Dios condena por pecados cometidos contra Mí, que vengo a pedir reparación; sacrifícate por esta intención y reza.”


PARA MEDITAR: Para profundizar en el amor al Corazón de María es imprescindible meditar el Mensaje de Fátima, que incluye no sólo las Apariciones de la Virgen en el año 1917, sino las manifestaciones a Lucía en Pontevedra (Primeros Sábados) y Tuy (Consagración). Haremos más adelante un resumen general, para que detengas a saborear siempre este tesoro, querido devoto o devota de María.

¿QUÉ SIGNIFICA LA CONSAGRACIÓN?

Nos ha parecido conveniente poner en la página anterior el origen de la Consagración porque sirve de inspiración para conocer el espíritu que debe animar a quien quiera hacer la Consagración personal, familiar, nacional, etc. Analicemos un poco el texto:

+ Dios quiere salvar el mundo a través del Corazón Inmaculado María, y en concreto, con dos armas: Los Cinco Primeros Sábados y la Consagración.
+ Sirve como protección para impedir graves males, y para atraer grandes bienes, y en especial el mayor de ellos: La paz.
+ En ese momento, Rusia era la imagen típica de un poder invencible opuesto a Dios y a la Iglesia. La Consagración aparece como un medio milagroso de cambiar una situación que humanamente no tenía solución. Dicho sea de paso, ni a la Virgen ni a nosotros nos interesa directamente el aspecto político, pero sí el hecho de que el comunismo era una concepción que militaba pública y abiertamente contra Dios y la Iglesia.
+ La Consagración es una forma excelente de reparación.
+ El fin último de la Consagración es la glorificación de Dios. La Virgen no busca su gloria, sino que Dios reine como Soberano Padre en todas las realidades.

Podemos, pues, decir que, consagrar una realidad (una persona, familia, parroquia, nación, etc.) al Corazón Inmaculado de María es: Entregar libre y plenamente esa realidad a la Santísima Virgen para que tome posesión amorosa de ella, y así, con un poder especial que le ha sido otorgado por el Cielo, pueda protegerla, purificarla, preservarla de los males (especialmente los que atentan contra Dios), santificarla, y en fin, en poner algo así como un sello y una marca de protección sobre esa realidad para que DIOS sea el Soberano en ella.

“¿Qué significa ‘Mi Corazón Inmaculado triunfará?’ Significa que este Corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que las pistolas u otras armas de cualquier especie. El ‘sí’ de María, la palabra de su Corazón, cambió la historia del mundo.”
CARDENAL JOSEPH RATZINGER.



¿CÓMO PRACTICARLA?

Hablaremos de la consagración personal, y más adelante daremos algunos modelos de oración de Consagración.

+ Puede hacerse públicamente (si es organizada por un Sacerdote o Parroquia, en grupos de oración, en movimientos de espiritualidad, etc.) o en privado.
+ No hay una fórmula fija, porque se trata más bien de un acto de entrega personal a la Virgen. La fórmula es un medio muy conveniente, pero no es lo esencial.

A) Preparación
Es muy aconsejable tomar conciencia del bellísimo acto que vamos a realizar entregándonos totalmente a María. Recomendamos la lectura de dos libritos de San Luis María Grignon de Monfort: “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen” y “El Secreto de María”, porque si bien, como ya hemos dicho, este santo no habla en su época del Corazón Inmaculado de María, el sentido de la Consagración a Jesús a través de la Virgen para cumplir las promesas bautismales tiene exactamente el mismo significado. Además, pocos autores han profundizado y hablado como él de la Santísima Virgen No nos arrepentiremos de guardar como un tesoro estos libros para toda la vida.
Por supuesto, en esta preparación es fundamental hacer una buena confesión y un examen general de nuestra vida, con la intención de crecer en el camino de la santidad y la purificación personal.

B) Acto de Consagración
Si se hace en forma pública se sigue la organización establecida por el Sacerdote, grupo, movimiento, etc.
Si se hace en manera privada, se leerá la fórmula escogida, en la soledad de nuestro cuarto, en la iglesia, en un Santuario Mariano, etc. y en un marco de silencio y de recogimiento interior.
En cualquier caso, es de recomendar vivamente que se haga después del rezo del Rosario, y después de recibir la Comunión, para darle una máxima eficacia.
Como último consejo, es muy apropiado realizar este acto en un día en que se celebre alguna Memoria, Fiesta o Solemnidad de la Virgen.
C) Renovación
Será bueno recordar todos los días nuestra Consagración al Corazón de María, repitiendo alguna oración a tal efecto o releyendo la fórmula que usamos el día en que nos entregamos por primera vez. Muchos tienen la costumbre de renovar la Consagración en forma periódica, en la visita a algún Santuario Mariano, en ciertas Fiestas de la Virgen, etc.

“…Exhorto a todos los hijos de la Iglesia a que renueven personalmente la propia consagración al Corazón Inmaculado de la Madre de la Iglesia, y a que vivan este nobilísimo acto de culto con una vida cada vez más conforme a la Divina Voluntad, con espíritu de filial servicio y de devota imitación.”
PABLO VI, “Signum Magnum”


FÓRMULAS DE CONSAGRACIÓN

A) Fórmula de San Luis María Grignon de Monfort (adaptación)

“¡Oh Sabiduría eterna y encarnada! ¡Oh amable y adorable Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, Hijo único del Padre Eterno y de María, siempre Virgen! Te adoro profundamente en el seno y en los esplendores de tu Padre, durante la eternidad, y en el seno virginal de María, tu dignísima Madre, en el tiempo de tu Encarnación.
Te doy gracias porque te has anonadado tomando la forma de un esclavo para sacarme de la cruel esclavitud del demonio. Te alabo y glorifico porque te has sometido a María, tu Santa Madre, en todo, a fin de hacerme por Ella tu fiel esclavo(a). Pero, ingrato(a) e infiel como soy, no he cumplido las promesas que tan solemnemente te hice en el bautismo; no he guardado mis deberes, no he merecido ser llamado tu hijo(a) ni tu esclavo(a), y como nada hay en mí que no merezca tu repulsa y tu cólera, no me atrevo a acercarme por mí mismo(a) a tu Santísima y Augusta Majestad. Por eso he recurrido a la intercesión del Corazón Inmaculado de tu Santísima Madre, que tú me has dado como medianera ante ti, y por este medio espero obtener de ti la contrición y el perdón de mis pecados, la adquisición y la conservación de la Sabiduría.
Te saludo, pues, ¡Oh Corazón Inmaculado de María!, tabernáculo viviente de la Divinidad, en donde la Sabiduría eterna escondida quiere ser adorada por los ángeles y por los hombres.
Te saludo, ¡Reina del Cielo y de la Tierra!, a cuyo imperio está todo sometido, todo lo que está debajo de Dios.
Te saludo, ¡refugio seguro de los pecadores!, cuya misericordia no falta a nadie; escucha los deseos que tengo de la divina Sabiduría, y recibe para ello los votos y las ofertas que mi bajeza te presenta:
Yo, …………, pecador(a) infiel, renuevo y ratifico en tus manos los votos de mi bautismo.
Renuncio para siempre a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y me entrego enteramente a Jesucristo, la Sabiduría encarnada, para llevar mi cruz detrás de él todos los días de mi vida.
Y, a fin de que le sea más fiel de lo que le he sido hasta ahora, te elijo hoy ¡oh Corazón Inmaculado de María!, en presencia de toda la corte celestial, por refugio y camino que me conducirá hasta Dios.
Te entrego y consagro en calidad de esclavo(a), mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores, y aún el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras, otorgándote un entero y pleno derecho de disponer de mí y de todo lo que me pertenece, sin excepción, a tu agrado, a la mayor gloria de Dios, en el tiempo y en la eternidad.
Recibe, ¡Virgen benignísima!, esta pequeña ofrenda de mi esclavitud en honor y unión de la sumisión que la Sabiduría encarnada quiso observar con tu Maternidad; en homenaje que ambos tenéis sobre este(a) pequeño(a) y miserable pecador(a); y en acción de gracias por los privilegios con que te dotó la Santísima Trinidad.
Declaro que en adelante quiero, como verdadero(a) esclavo(a) tuyo, procurar tu honra y obedecerte en todo.
¡Oh Madre admirable!, preséntame a tu querido Hijo en calidad de eterno(a) esclavo(a), a fin de que, como me rescató por tí, me reciba de tus manos. ¡Madre de misericordia!, hazme la gracia de alcanzar la verdadera sabiduría de Dios y de colocarme a este efecto en el número de los que amas, enseñas, guías, alimentas y proteges como hijos y esclavos de tu Corazón Inmaculado; ¡Virgen fiel! hazme en todo tan perfecto(a) discípulo(a), imitador(a) y esclavo(a) de la Sabiduría encarnada, Jesucristo, tu Hijo, que por tu intercesión y a ejemplo tuyo, llegue, a imitación tuya, a la plenitud de la perfección sobre la tierra y de la gloria en los Cielos. Así sea.

¡CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA, SÉ LA SALVACIÓN DEL ALMA MÍA, Y DE TODO EL GÉNERO HUMANO!”

B) Oraciones para la renovación diaria

• “Bendita sea tu Pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, Celestial Princesa, ¡Virgen Sagrada María!, yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón; mírame con compasión; no me dejes, Madre mía, morir sin tu bendición”.

• “¡Oh Señora mía, oh Madre mía! Yo me entrego del todo a tí, y en prueba de mi filial afecto, te consagro desde este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser, ya que soy todo tuyo. ¡Oh, Madre de bondad! Protégeme y defiéndeme, como hijo y posesión tuya. Amén”.

C) Consagración de la Familia

• “Reunidos en torno de tu Imagen, esta familia te declara como Reina y Madre de este hogar. Te consagramos enteramente a todos y a cada uno de sus miembros, como donación perpetua e irrevocable.
Vive siempre presente, Madre nuestra, en todos nuestros afanes; en nuestras penas y alegrías, triunfos y fracasos para que en medio de las tormentas de esta vida, no perdamos nunca la Luz de la Divina Gracia.
Te prometemos, Madre nuestra, amarte siempre, servirte con fidelidad, imitar tus virtudes y cumplir, con tu poderosa ayuda, todas nuestras obligaciones de hijos de Dios y de la Iglesia. Y para que estas promesas y esta consagración no sean vanas, las depositamos en tu Corazón Inmaculado; guárdalas allí perpetuamente en el tiempo y en la eternidad, para gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Repetimos que estas u otras fórmulas son optativas; pueden hasta ser compuestas por los interesados. Lo más importante es la intención y que sea hecho en estado de Gracia. ¿Puede una persona consagrarse cuando, por los motivos que fueren, no está en condiciones de recibir los Sacramentos? Nuestro consejo es que haga una entrega en forma personal al Corazón Inmaculado de María, pidiendo a la Madre de Misericordia que allane el camino de un retorno pleno a la comunión con Dios.

Padre Federico Burbridge I.F.
Instituto Fátima

“Jesús quiere servirse de ti
para hacerme conocer y amar.

Él quiere establecer
en el Mundo
la devoción a Mi
INMACULADO CORAZÓN.

A quien la acepta
le prometo la Salvación,

y estas almas serán amadas
por DIOS
como flores colocadas por Mí
para adornar Su TRONO.”

Nuestra Señora de Fátima
Segunda Aparición
13 de Junio de 1917


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Queridos todos:
Como pensamos habéis leido ya la información puesta y vistas las fotografías, de lo que es Fátima monumental, queremos que tengáis también una idea de lo que es Fátima como ciudad actual y de algunos de los monumentos que tiene dedicados a Los Pastorcitos, al Ángel de Portugal, también llamado de La Paz y el de los Peregrinos.. Bueno, decimos Fátima, pero en realidad es COVA DA IRÍA, que es la ciudad que se ha ido formando alrededor del Santuario, por ello ha tomado su nombre, pues Fátima es el pueblo que está a unos dos kilómetros aproximadamente del Santuario.
















PONTEVEDRA Y TUY (España)













<<br />
p style="text-align: left;">







PARROQUIA DE FÁTIMA (Pueblo).










LA CAPILLA (CAPELINHA) DE LAS APARICIONES













LA BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DESDE EL EXTERIOR.










INTERIOR DE LA BASÍLICA.




SEPULCROS DE JACINTA, LUCÍA Y FRANCISCO EN EL INTERIOR DE LA BASÍLICA.



VISTAS EXTERIORES DE LA BASÍLICA





RECINTO DEL SANTUARIO, COMENZANDO POR LAS ESTATUAS DE LOS PAPAS QUE LO HAN VISITADO















GALERIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO EN FÁTIMA

























height="397"/>



CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE EL MENSAJE DE FÁTIMA
PRESENTACIÓN
En el tránsito del segundo al tercer milenio, Juan Pablo II ha decidido hacer público el texto de la tercera parte del « secreto de Fátima ».
Tras los dramáticos y crueles acontecimientos del siglo XX, uno de los más cruciales en la historia del hombre, culminado con el cruento atentado al « dulce Cristo en la Tierra », se abre así un velo sobre una realidad, que hace historia y la interpreta en profundidad, según una dimensión espiritual a la que la mentalidad actual, frecuentemente impregnada de racionalismo, es refractaria.
Apariciones y signos sobrenaturales salpican la historia, entran en el vivo de los acontecimientos humanos y acompañan el camino del mundo, sorprendiendo a creyentes y no creyentes. Estas manifestaciones, que no pueden contradecir el contenido de la fe, deben confluir hacia el objeto central del anuncio de Cristo: el amor del Padre que suscita en los hombres la conversión y da la gracia para abandonarse a Él con devoción filial. Éste es también el mensaje de Fátima que, con un angustioso llamamiento a la conversión y a la penitencia, impulsa en realidad hacia el corazón del Evangelio.
Fátima es sin duda la más profética de las apariciones modernas. La primera y la segunda parte del « secreto » —que se publican por este orden por integridad de la documentación— se refieren sobre todo a la aterradora visión del infierno, la devoción al Corazón Inmaculado de María, la segunda guerra mundial y la previsión de los daños ingentes que Rusia, en su defección de la fe cristiana y en la adhesión al totalitarismo comunista, provocaría a la humanidad.
Nadie en 1917 podía haber imaginado todo esto: los tres pastorinhos de Fátima ven, escuchan, memorizan, y Lucía, la testigo que ha sobrevivido, lo pone por escrito en el momento en que recibe la orden del Obispo de Leiria y el permiso de Nuestra Señora.
Por lo que se refiere la descripción de las dos primeras partes del « secreto », por lo demás ya publicado y por tanto conocido, se ha elegido el texto escrito por Sor Lucía en la tercera memoria del 31 de agosto de 1941; después añade alguna anotación en la cuarta memoria del 8 de diciembre de 1941.
La tercera parte del « secreto » fue escrita « por orden de Su Excelencia el Obispo de Leiria y de la Santísima Madre.... » el 3 de enero de 1944.
Existe un único manuscrito, que se aquí se reproduce en facsímile. El sobre lacrado estuvo guardado primero por el Obispo de Leiria. Para tutelar mejor el « secreto », el 4 de abril de 1957 el sobre fue entregado al Archivo Secreto del Santo Oficio. Sor Lucía fue informada de ello por el Obispo de Leiria.
Según los apuntes del Archivo, el 17 de agosto de 1959, el Comisario del Santo Oficio, Padre Pierre Paul Philippe, O.P., de acuerdo con el Emmo. Card. Alfredo Ottaviani, llevó el sobre que contenía la tercera parte del « secreto de Fátima » a Juan XXIII. Su Santidad, « después de algunos titubeos », dijo: « Esperemos. Rezaré. Le haré saber lo que decida ».1
En realidad, el Papa Juan XXIII decidió devolver el sobre lacrado al Santo Oficio y no revelar la tercera parte del « secreto ».
Pablo VI leyó el contenido con el Sustituto, S. E. Mons. Angelo Dell'Acqua, el 27 de marzo de 1965 y devolvió el sobre al Archivo del Santo Oficio, con la decisión de no publicar el texto.
Juan Pablo II, por su parte, pidió el sobre con la tercera parte del « secreto » después del atentado del 13 de mayo de 1981.S. E. Card.Franjo Seper, Prefecto de la Congregación, entregó el 18 de julio de 1981 a S. E. Mons. Martínez Somalo, Sustituto de la Secretaría de Estado, dos sobres: uno blanco, con el texto original de Sor Lucía en portugués, y otro de color naranja con la traducción del « secreto » en italiano. El 11 de agosto siguiente, Mons. Martínez devolvió los dos sobres al Archivo del Santo Oficio.2
Como es sabido, el Papa Juan Pablo II pensó inmediatamente en la consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María y compuso él mismo una oración para lo que definió « Acto de consagración », que se celebraría en la Basílica de Santa María la Mayor el 7 de junio de 1981, solemnidad de Pentecostés, día elegido para recordar el 1600° aniversario del primer Concilio Constantinopolitano y el 1550° aniversario del Concilio de Éfeso. Estando ausente el Papa por fuerza mayor, se transmitió su alocución grabada. Citamos el texto que se refiere exactamente al acto de consagración:
« Madre de los hombres y de los pueblos, Tú conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, Tú sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que sacuden al mundo, acoge nuestro grito dirigido en el Espíritu Santo directamente a tu Corazón y abraza con el amor de la Madre y de la Esclava del Señor a los que más esperan este abrazo, y, al mismo tiempo, a aquellos cuya entrega Tú esperas de modo especial. Toma bajo tu protección materna a toda la familia humana a la que, con todo afecto a ti, Madre, confiamos. Que se acerque para todos el tiempo de la paz y de la libertad, el tiempo de la verdad, de la justicia y de la esperanza ».3
Pero el Santo Padre, para responder más plenamente a las peticiones de « Nuestra Señora », quiso explicitar durante el Año Santo de la Redención el acto de consagración del 7 de junio de 1981, repetido en Fátima el 13 de mayo de 1982. Al recordar el fiat pronunciado por María en el momento de la Anunciación, en la plaza de San Pedro el 25 de marzo de 1984, en unión espiritual con todos los Obispos del mundo, precedentemente « convocados », el Papa consagra a todos los hombres y pueblos al Corazón Inmaculado de María, en un tono que evoca las angustiadas palabras pronunciadas en 1981.
« Y por eso, oh Madre de los hombres y de los pueblos, Tú que conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, tú que sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que invaden el mundo contemporáneo, acoge nuestro grito que, movidos por el Espíritu Santo, elevamos directamente a tu corazón: abraza con amor de Madre y de Sierva del Señor a este mundo humano nuestro, que te confiamos y consagramos, llenos de inquietud por la suerte terrena y eterna de los hombres y de los pueblos.
De modo especial confiamos y consagramos a aquellos hombres y aquellas naciones, que tienen necesidad particular de esta entrega y de esta consagración.
¡“Nos acogemos a tu protección, Santa Madre de Dios”!
¡No deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades! ».
Acto seguido, el Papa continúa con mayor fuerza y con referencias más concretas, comentando casi el triste cumplimiento del Mensaje de Fátima:
« He aquí que, encontrándonos hoy ante ti, Madre de Cristo, ante tu Corazón Inmaculado, deseamos, junto con toda la Iglesia, unirnos a la consagración que, por amor nuestro, tu Hijo hizo de sí mismo al Padre cuando dijo: “Yo por ellos me santifico, para que ellos sean santificados en la verdad” (Jn 17, 19). Queremos unirnos a nuestro Redentor en esta consagración por el mundo y por los hombres, la cual, en su Corazón divino tiene el poder de conseguir el perdón y de procurar la reparación.
El poder de esta consagración dura por siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones, y supera todo el mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el corazón del hombre y en su historia; y que, de hecho, ha sembrado en nuestro tiempo.
¡Oh, cuán profundamente sentimos la necesidad de consagración para la humanidad y para el mundo: para nuestro mundo contemporáneo, en unión con Cristo mismo! En efecto, la obra redentora de Cristo debe ser participada por el mundo a través de la Iglesia.
Lo manifiesta el presente Año de la Redención, el Jubileo extraordinario de toda la Iglesia.
En este Año Santo, bendita seas por encima de todas las creaturas, tú, Sierva del Señor, que de la manera más plena obedeciste a la llamada divina.
Te saludamos a ti, que estás totalmente unida a la consagración redentora de tu Hijo.
Madre de la Iglesia: ilumina al Pueblo de Dios en los caminos de la fe, de la esperanza y de la caridad. Ilumina especialmente a los pueblos de los que tú esperas nuestra consagración y nuestro ofrecimiento. Ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo por toda la familia humana del mundo actual.
Al encomendarte, oh Madre, el mundo, todos los hombres y pueblos, te confiamos también la misma consagración del mundo, poniéndola en tu corazón maternal.
¡Corazón Inmaculado! Ayúdanos a vencer la amenaza del mal, que tan fácilmente se arraiga en los corazones de los hombres de hoy y que con sus efectos inconmensurables pesa ya sobre la vida presente y da la impresión de cerrar el camino hacia el futuro.
¡Del hambre y de la guerra, líbranos!
¡De la guerra nuclear, de una autodestrucción incalculable y de todo tipo de guerra, líbranos!
¡De los pecados contra la vida del hombre desde su primer instante, líbranos!
¡Del odio y del envilecimiento de la dignidad de los hijos de Dios, líbranos!
¡De toda clase de injusticias en la vida social, nacional e internacional, líbranos!
¡De la facilidad de pisotear los mandamientos de Dios, líbranos!
¡De la tentativa de ofuscar en los corazones humanos la verdad misma de Dios, líbranos!
¡Del extravío de la conciencia del bien y del mal, líbranos!
¡De los pecados contra el Espíritu Santo, líbranos!, ¡líbranos!
Acoge, oh Madre de Cristo, este grito lleno de sufrimiento de todos los hombres. Lleno del sufrimiento de sociedades enteras.
Ayúdanos con el poder del Espíritu Santo a vencer todo pecado, el pecado del hombre y el « pecado del mundo », el pecado en todas sus manifestaciones.
Aparezca, una vez más, en la historia del mundo el infinito poder salvador de la Redención: poder del Amor misericordioso. Que éste detenga el mal. Que transforme las conciencias. Que en tu Corazón Inmaculado se abra a todos la luz de la Esperanza».4
Sor Lucía confirmó personalmente que este acto solemne y universal de consagración correspondía a los deseos de Nuestra Señora (« Sim, està feita, tal como Nossa Senhora a pediu, desde o dia 25 de Março de 1984 »: « Sí, desde el 25 de marzo de 1984, ha sido hecha tal como Nuestra Señora había pedido »: carta del 8 de noviembre de 1989). Por tanto, toda discusión, así como cualquier otra petición ulterior, carecen de fundamento.
En la documentación que se ofrece, a los manuscritos de Sor Lucía se añaden otros cuatro textos: 1) la carta del Santo Padre a Sor Lucía, del 19 de abril del 2000; 2) una descripción del coloquio tenido con Sor Lucía el 27 de abril del 2000; 3) la comunicación leída por encargo del Santo Padre en Fátima el 13 de mayo actual por el Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado; 4) el comentario teológico de Su Eminencia el Card. Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Una indicación para la interpretación de la tercera parte del « secreto » la había ya insinuado Sor Lucía en una carta al Santo Padre del 12 de mayo de 1982. En ella se dice:
« La tercera parte del secreto se refiere a las palabras de Nuestra Señora: “Si no [Rusia] diseminará sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre sufrirá mucho, varias naciones serán destruidas” (13-VII-1917).
La tercera parte es una revelación simbólica, que se refiere a esta parte del Mensaje, condicionado al hecho de que aceptemos o no lo que el mismo Mensaje pide: “si aceptaren mis peticiones, la Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, diseminará sus errores por el mundo, etc.”.
Desde el momento en que no hemos tenido en cuenta este llamamiento del Mensaje, constatamos que se ha cumplido, Rusia ha invadido el mundo con sus errores. Y, aunque no constatamos aún la consumación completa del final de esta profecía, vemos que nos encaminamos poco a poco hacia ella a grandes pasos. Si no renunciamos al camino del pecado, del odio, de la venganza, de la injusticia violando los derechos de la persona humana, de inmoralidad y de violencia, etc.
Y no digamos que de este modo es Dios que nos castiga; al contrario, son los hombres que por sí mismos se preparan el castigo. Dios nos advierte con premura y nos llama al buen camino, respetando la libertad que nos ha dado; por eso los hombres son responsables ».5
La decisión del Santo Padre Juan Pablo II de hacer pública la tercera parte del « secreto » de Fátima cierra una página de historia, marcada por la trágica voluntad humana de poder y de iniquidad, pero impregnada del amor misericordioso de Dios y de la atenta premura de la Madre de Jesús y de la Iglesia.
La acción de Dios, Señor de la Historia, y la corresponsabilidad del hombre en su dramática y fecunda libertad, son los dos goznes sobre los que se construye la historia de la humanidad.
La Virgen que se apareció en Fátima nos llama la atención sobre estos dos valores olvidados, sobre este porvenir del hombre en Dios, del que somos parte activa y responsable.
Tarcisio Bertone, SDB
Arzobispo emérito de Vercelli
Secretario de la Congregación
para la Doctrina de la Fe







EL « SECRETO » DE FATIMA
PRIMERA Y SEGUNDA PARTE DEL « SECRETO »
EN LA REDACCIÓN HECHA POR SOR LUCÍA
EN LA « TERCERA MEMORIA » DEL 31 DE AGOSTO DE 1941
DESTINADA AL OBISPO DE LEIRIA-FÁTIMA

(Traducción) 6

Tendré que hablar algo del secreto, y responder al primer punto interrogativo.
¿Qué es el secreto? Me parece que lo puedo decir, pues ya tengo licencia del Cielo. Los representantes de Dios en la tierra me han autorizado a ello varias veces y en varias cartas; juzgo que V. Excia. Rvma. conserva una de ellas, del R. P. José Bernardo Gonçalves, aquella en que me manda escribir al Santo Padre. Uno de los puntos que me indica es la revelación del secreto. Sí, ya dije algo; pero, para no alargar más ese escrito que debía ser breve, me limité a lo indispensable, dejando a Dios la oportunidad de un momento más favorable.
Pues bien; ya expuse en el segundo escrito, la duda que, desde el 13 de junio al 13 de julio, me atormentó; y cómo en esta aparición todo se desvaneció.
Ahora bien, el secreto consta de tres partes distintas, de las cuales voy a revelar dos.
La primera fue, pues, la visión del infierno.
Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo que caían hacia todos los lados, parecidas al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin equilibrio ni peso, entre gritos de dolor y gemidos de desesperación que horrorizaba y hacía estremecer de pavor. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros.
Esta visión fue durante un momento, y ¡gracias a nuestra Buena Madre del Cielo, que antes nos había prevenido con la promesa de llevarnos al Cielo! (en la primera aparición). De no haber sido así, creo que hubiésemos muerto de susto y pavor.
Inmediatamente levantamos los ojos hacia Nuestra Señora que nos dijo con bondad y tristeza:
— Visteis el infierno a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra pronto terminará. Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirla, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz.7

TERCERA PARTE DEL « SECRETO »
(Traducción)8
« J.M.J.
Tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria-Fátima.
Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre vuestra y mía.
Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: « algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él » a un Obispo vestido de Blanco « hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre ». También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios.
Tuy-3-1-1944 ».



INTERPRETACIÓN DEL « SECRETO »
CARTA DE JUAN PABLO II A SOR LUCÍA
(Traducción)

Reverenda Sor María Lucía
Convento de Coímbra

En el júbilo de las fiestas pascuales, le presento el augurio de Cristo Resucitado a sus discípulos: « ¡la paz esté contigo! »
Tendré el gusto de poder encontrarme con Usted en el tan esperado día de la beatificación de Francisco y Jacinta que, si Dios quiere, beatificaré el próximo 13 de mayo.
Sin embargo, teniendo en cuenta que ese día no habrá tiempo para un coloquio, sino sólo para un breve saludo, he encargado ex profeso a Su Excelencia Monseñor Tarcisio Bertone, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que vaya a hablar con Usted. Se trata de la Congregación que colabora más estrechamente con el Papa para la defensa de la fe católica y que ha conservado desde 1957, como Usted sabe, su carta manuscrita que contiene la tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iría, Fátima.
Monseñor Bertone, acompañado del Obispo de Leiria, su Excelencia Monseñor Serafim de Sousa Ferreira e Silva, va en mi nombre para hacerle algunas preguntas sobre la interpretación de la « tercera parte del secreto ».
Reverenda Sor Lucía, puede hablar abierta y sinceramente a Monseñor Bertone, que me referirá sus respuestas directamente a mí.
Ruego ardientemente a la Madre del Resucitado por Usted, por la Comunidad de Coímbra y por toda la Iglesia.
María, Madre de la humanidad peregrina, nos mantenga siempre estrechamente unidos a Jesús, su amado Hijo y Hermano nuestro, Señor de la vida y de la gloria.
Con una especial Bendición Apostólica.
JUAN PABLO II
Vaticano, 19 de abril de 2000.

COLOQUIO CON SOR MARÍA LUCÍA DE JESÚS
Y DEL INMACULADO CORAZÓN

La cita de Sor Lucía con Su Excia. Mons. Tarcisio Bertone, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, encargado por el Santo Padre, y de Su Excia. Mons. Serafim de Sousa Ferreira e Silva, Obispo de Leiria-Fátima, tuvo lugar el pasado jueves 27 de abril en el Carmelo de Santa Teresa de Coímbra.
Sor Lucía estaba lúcida y serena; estaba muy contenta del viaje del Papa a Fátima para la beatificación, que ella tanto esperaba, de Francisco y Jacinta.
El Obispo de Leiria-Fátima leyó la carta autógrafa del Santo Padre que explicaba los motivos de la visita. Sor Lucía se sintió honrada y la releyó personalmente, teniéndola en sus propias manos. Dijo estar dispuesta a responder francamente a todas las preguntas.
Llegados a este punto, Su Excia. Mons. Tarcisio Bertone le presentó dos sobres, uno externo y otro dentro con la carta que contenía la tercera parte del « secreto » de Fátima, y ella dijo inmediatamente, tocándola con los dedos: « es mi carta »; y después, leyéndola: « es mi letra ».
Con la ayuda del Obispo de Leiria-Fátima, se leyó e interpretó el texto original, que está en portugués. Sor Lucía estuvo de acuerdo en la interpretación según la cual la tercera parte del secreto consiste en una visión profética comparable a las de la historia sagrada. Reiteró su convicción de que la visión de Fátima se refiere sobre todo a la lucha del comunismo ateo contra la Iglesia y los cristianos, y describe el inmenso sufrimiento de las víctimas de la fe en el siglo XX.
A la pregunta: « El personaje principal de la visión, ¿es el Papa? », Sor Lucía respondió de inmediato que sí y recuerda que los tres pastorcitos estaban muy apenados por el sufrimiento del Papa y Jacinta repetía: « Coitandinho do Santo Padre, tenho muita pena dos peccadores! » (« ¡Pobrecito el Santo Padre, me da mucha pena de los pecadores! »). Sor Lucía continúa: « Nosotros no sabíamos el nombre del Papa, la Señora no nos ha dicho el nombre del Papa, no sabíamos si era Benedicto XV o Pío XII o Pablo VI o Juan Pablo II, pero era el Papa que sufría y nos hacía sufrir también a nosotros ».
Por lo que se refiere al pasaje sobre el obispo vestido de blanco, esto es, el Santo Padre —como se dieron cuenta inmediatamente los pastorcitos durante la “visión”—, que es herido de muerte y cae por tierra, Sor Lucía está completamente de acuerdo con la afirmación del Papa: « una mano materna guió la trayectoria de la bala, y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la muerte » (Juan Pablo II, Meditación desde el Policlínico Gemelli a los Obispos italianos, 13 de mayo de 1994).
Puesto que Sor Lucía, antes de entregar al entonces Obispo de Leiria-Fátima el sobre lacrado que contenía la tercera parte del « secreto », había escrito en el sobre exterior que sólo podía ser abierto después de 1960, por el Patriarca de Lisboa o por el Obispo de Leiria, Su Excia. Mons. Bertone le preguntó: « ¿por qué la fecha tope de 1960? ¿Ha sido la Virgen quien ha indicado esa fecha? Sor Lucía respondió: « no ha sido la Señora, sino yo la que ha puesto la fecha de 1960, porque según mi intuición, antes de 1960 no se hubiera entendido, se habría comprendido sólo después. Ahora se puede entender mejor. Yo he escrito lo que he visto, no me corresponde a mí la interpretación, sino al Papa ».
Finalmente, se mencionó el manuscrito no publicado que Sor Lucía ha preparado como respuesta a tantas cartas de devotos de la Virgen y de peregrinos. La obra lleva el título « Os apelos da Mensagen da Fatima » y recoge pensamientos y reflexiones que expresan sus sentimientos y su límpida y simple espiritualidad, en clave catequética y parenética. Se le preguntó si le gustaría que la publicaran, y ha respondido: « Si el Santo Padre está de acuerdo, me encantaría, si no, obedezco a lo que decida el Santo Padre ». Sor Lucía desea someter el texto a la aprobación de la Autoridad eclesiástica, y tiene la esperanza de poder contribuir con su escrito a guiar a los hombres y mujeres de buena voluntad por el camino que conduce a Dios, última meta de toda esperanza humana.
El coloquio se concluyó con un intercambio de rosarios: a Sor Lucía se le dio el que le había regalado el Santo Padre y ella, a su vez, entrega algunos rosarios confeccionados por ella personalmente.
La bendición impartida en nombre del Santo Padre concluyó el encuentro.

COMUNICADO DE SU EMINENCIA EL CARD. ANGELO SODANO
SECRETARIO DE ESTADO DE SU SANTIDAD
Al final de la solemne Concelebración Eucarística presidida por Juan Pablo II en Fátima, el Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado, ha pronunciado en portugués las palabras que aquí reproducimos en traducción española.

Hermanos y hermanas en el Señor:
Al concluir esta solemne celebración, siento el deber de presentar a nuestro amado Santo Padre Juan Pablo II la felicitación más cordial, en nombre de todos los presentes, por su próximo 80° cumpleaños, agradeciéndole su valioso ministerio pastoral en favor de toda la Santa Iglesia de Dios.
En la solemne circunstancia de su venida a Fátima, el Sumo Pontífice me ha encargado daros un anuncio. Como es sabido, el objetivo de su venida a Fátima ha sido la beatificación de los dos “pastorinhos”. Sin embargo, quiere atribuir también a esta peregrinación suya el valor de un renovado gesto de gratitud hacia la Virgen por la protección que le ha dispensado durante estos años de pontificado. Es una protección que parece que guarde relación también con la llamada “tercera parte” del secreto de Fátima.
Este texto es una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura, que no describe con sentido fotográfico los detalles de los acontecimientos futuros, sino que sintetiza y condensa sobre un mismo fondo hechos que se prolongan en el tiempo en una sucesión y con una duración no precisadas. Por tanto, la clave del lectura del texto ha de ser de carácter simbólico.
La visión de Fátima tiene que ver sobre todo con la lucha de los sistemas ateos contra la Iglesia y los cristianos, y describe el inmenso sufrimiento de los testigos de la fe del último siglo del segundo milenio. Es un interminable Via Crucis dirigido por los Papas del Siglo XX.
Según la interpretación de los pastorinhos, interpretación confirmada recientemente por Sor Lucia, el « Obispo vestido de blanco » que ora por todos los fieles es el Papa. También él, caminando con fatiga hacia la Cruz entre los cadáveres de los martirizados (obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y numerosos laicos), cae a tierra como muerto, bajo los disparos de arma de fuego.
Después del atentado del 13 de mayo de 1981, a Su Santidad le pareció claro que había sido « una mano materna quien guió la trayectoria de la bala », permitiendo al « Papa agonizante » que se detuviera « en el umbral de la muerte » (Juan Pablo II, Meditación desde el Policlínico Gemelli a los Obispos italianos, en: Insegnamenti, vol. XVII1, 1994, p. 1061). Con ocasión de una visita a Roma del entonces Obispo de Leiria-Fátima, el Papa decidió entregarle la bala, que quedó en el jeep después del atentado, para que se custodiase en el Santuario. Por iniciativa del Obispo, la misma fue después engarzada en la corona de la imagen de la Virgen de Fátima.
Los sucesivos acontecimiento del año 1989 han llevado, tanto en la Unión Soviética como en numerosos Países del Este, a la caída del régimen comunista que propugnaba el ateísmo. También por esto el Sumo Pontífice le está agradecido a la Virgen desde lo profundo del corazón. Sin embargo, en otras partes del mundo los ataques contra la Iglesia y los cristianos, con la carga de sufrimiento que conllevan, desgraciadamente no han cesado. Aunque las vicisitudes a las que se refiere la tercera parte del secreto de Fátima parecen ya pertenecer al pasado, la llamada de la Virgen a la conversión y a la penitencia, pronunciada al inicio del siglo XX, conserva todavía hoy una estimulante actualidad. « La Señora del mensaje parecía leer con una perspicacia especial los signos de los tiempos, los signos de nuestro tiempo ... La invitación insistente de María santísima a la penitencia es la manifestación de su solicitud materna por el destino de la familia humana, necesitada de conversión y perdón » (Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo 1997, n. 1, en: Insegnamenti, vol. XIX2, 1996, p. 561).
Para permitir que los fieles reciban mejor el mensaje de la Virgen de Fátima, el Papa ha confiado a la Congregación para la Doctrina de la Fe la tarea de hacer pública la tercera parte del « secreto », después de haber preparado un oportuno comentario.
Hermanos y hermanas, agradecemos a la Virgen de Fátima su protección. A su materna intercesión confiamos la Iglesia del Tercer Milenio.
Sub tuum praesidium confugimus, Santa Dei Genetrix! Intercede pro Ecclesia. Intercede pro Papa nostro Ioanne Paulo II. Amen.
Fátima, 13 de mayo de 2000.





COMENTARIO TEOLÓGICO

Quien lee con atención el texto del llamado tercer “secreto” de Fátima, que tras largo tiempo, por voluntad del Santo Padre, viene publicado aquí en su integridad, tal vez quedará desilusionado o asombrado después de todas las especulaciones que se han hecho. No se revela ningún gran misterio; no se ha corrido el velo del futuro. Vemos a la Iglesia de los mártires del siglo apenas transcurrido representada mediante una escena descrita con un lenguaje simbólico difícil de descifrar. ¿Es esto lo que quería comunicar la Madre del Señor a la cristiandad, a la humanidad en un tiempo de grandes problemas y angustias? ¿Nos es de ayuda al inicio del nuevo milenio? O más bien ¿son solamente proyecciones del mundo interior de unos niños crecidos en un ambiente de profunda piedad, pero que a la vez estaban turbados por las tragedias que amenazaban su tiempo? ¿Cómo debemos entender la visión, qué hay que pensar de la misma?
Revelación pública y revelaciones privadas — su lugar teológico
Antes de iniciar un intento de interpretación, cuyas líneas esenciales se pueden encontrar en la comunicación que el Cardenal Sodano pronunció el 13 de mayo de este año al final de la celebración eucarística presidida por el Santo Padre en Fátima, es necesario hacer algunas aclaraciones de fondo sobre el modo en que, según la doctrina de la Iglesia, deben ser comprendidos dentro de la vida de fe fenómenos como el de Fátima. La doctrina de la Iglesia distingue entre la « revelación pública » y las « revelaciones privadas ». Entre estas dos realidades hay una diferencia, no sólo de grado, sino de esencia. El término « revelación pública » designa la acción reveladora de Dios destinada a toda la humanidad, que ha encontrado su expresión literaria en las dos partes de la Biblia: el Antiguo y el Nuevo Testamento. Se llama « revelación » porque en ella Dios se ha dado a conocer progresivamente a los hombres, hasta el punto de hacerse él mismo hombre, para atraer a sí y para reunir en sí a todo el mundo por medio del Hijo encarnado, Jesucristo. No se trata, pues, de comunicaciones intelectuales, sino de un proceso vital, en el cual Dios se acerca al hombre; naturalmente en este proceso se manifiestan también contenidos que tienen que ver con la inteligencia y con la comprensión del misterio de Dios. El proceso atañe al hombre total y, por tanto, también a la razón, aunque no sólo a ella. Puesto que Dios es uno solo, también es única la historia que él comparte con la humanidad; vale para todos los tiempos y encuentra su cumplimiento con la vida, la muerte y la resurrección de Jesucristo. En Cristo Dios ha dicho todo, es decir, se ha manifestado así mismo y, por lo tanto, la revelación ha concluido con la realización del misterio de Cristo que ha encontrado su expresión en el Nuevo Testamento. El Catecismo de la Iglesia Católica, para explicar este carácter definitivo y completo de la revelación, cita un texto de San Juan de la Cruz: « Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra...; porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado todo en Él, dándonos al Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino que haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer cosa otra alguna o novedad » (n. 65, Subida al Monte Carmelo, 2, 22).
El hecho de que la única revelación de Dios dirigida a todos los pueblos se haya concluido con Cristo y en el testimonio sobre Él recogido en los libros del Nuevo Testamento, vincula a la Iglesia con el acontecimiento único de la historia sagrada y de la palabra de la Biblia, que garantiza e interpreta este acontecimiento, pero no significa que la Iglesia ahora sólo pueda mirar al pasado y esté así condenada a una estéril repetición. El Catecismo de la Iglesia Católica dice a este respecto: « Sin embargo, aunque la Revelación esté acabada, no está completamente explicitada; corresponderá a la fe cristiana comprender gradualmente todo su contenido en el transcurso de los siglos » (n. 66). Estos dos aspectos, el vínculo con el carácter único del acontecimiento y el progreso en su comprensión, están muy bien ilustrados en los discursos de despedida del Señor, cuando antes de partir les dice a los discípulos: « Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta... Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros » (Jn 16, 12-14). Por una parte el Espíritu, que hace de guía y abre así las puertas a un conocimiento, del cual antes faltaba el presupuesto que permitiera acogerlo; es ésta la amplitud y la profundidad nunca alcanzada de la fe cristiana. Por otra parte, este guiar es un « tomar » del tesoro de Jesucristo mismo, cuya profundidad inagotable se manifiesta en esta conducción por parte del Espíritu. A este respecto el Catecismo cita una palabra densa del Papa Gregorio Magno: « la comprensión de las palabras divinas crece con su reiterada lectura » (Catecismo de la Iglesia Católica, 94; Gregorio, In Ez 1, 7, 8). El Concilio Vaticano II señala tres maneras esenciales en que se realiza la guía del Espíritu Santo en la Iglesia y, en consecuencia, el « crecimiento de la Palabra »: éste se lleva a cabo a través de la meditación y del estudio por parte de los fieles, por medio del conocimiento profundo, que deriva de la experiencia espiritual y por medio de la predicación de « los obispos, sucesores de los Apóstoles en el carisma de la verdad » (Dei Verbum, 8).
En este contexto es posible entender correctamente el concepto de « revelación privada », que se refiere a todas las visiones y revelaciones que tienen lugar una vez terminado el Nuevo Testamento; es ésta la categoría dentro de la cual debemos colocar el mensaje de Fátima. Escuchemos aún a este respecto antes de nada el Catecismo de la Iglesia Católica: « A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas “privadas”, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia... Su función no es la de... “completar” la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia » (n. 67). Se deben aclarar dos cosas:
1. La autoridad de las revelaciones privadas es esencialmente diversa de la única revelación pública: ésta exige nuestra fe; en efecto, en ella, a través de palabras humanas y de la mediación de la comunidad viviente de la Iglesia, Dios mismo nos habla. La fe en Dios y en su Palabra se distingue de cualquier otra fe, confianza u opinión humana. La certeza de que Dios habla me da la seguridad de que encuentro la verdad misma y, de ese modo, una certeza que no puede darse en ninguna otra forma humana de conocimiento. Es la certeza sobre la cual edifico mi vida y a la cual me confío al morir.
2. La revelación privada es una ayuda para la fe, y se manifiesta como creíble precisamente porque remite a la única revelación pública. El Cardenal Próspero Lambertini, futuro Papa Benedicto XIV, dice al respecto en su clásico tratado, que después llegó a ser normativo para las beatificaciones y canonizaciones: « No se debe un asentimiento de fe católica a revelaciones aprobadas en tal modo; no es ni tan siquiera posible. Estas revelaciones exigen más bien un asentimiento de fe humana, según las reglas de la prudencia, que nos las presenta como probables y piadosamente creíbles ». El teólogo flamenco E. Dhanis, eminente conocedor de esta materia, afirma sintéticamente que la aprobación eclesiástica de una revelación privada contiene tres elementos: el mensaje en cuestión no contiene nada que vaya contra la fe y las buenas costumbres; es lícito hacerlo publico, y los fieles están autorizados a darle en forma prudente su adhesión (E. Dhanis, Sguardo su Fatima e bilancio di una discussione, en: La Civiltà Cattolica 104, 1953, II. 392-406, en particular 397). Un mensaje así puede ser una ayuda válida para comprender y vivir mejor el Evangelio en el momento presente; por eso no se debe descartar. Es una ayuda que se ofrece, pero no es obligatorio hacer uso de la misma.
El criterio de verdad y de valor de una revelación privada es, pues, su orientación a Cristo mismo. Cuando ella nos aleja de Él, cuando se hace autónoma o, más aún, cuando se hace pasar como otro y mejor designio de salvación, más importante que el Evangelio, entonces no viene ciertamente del Espíritu Santo, que nos guía hacia el interior del Evangelio y no fuera del mismo. Esto no excluye que dicha revelación privada acentúe nuevos aspectos, suscite nuevas formas de piedad o profundice y extienda las antiguas. Pero, en cualquier caso, en todo esto debe tratarse de un apoyo para la fe, la esperanza y la caridad, que son el camino permanente de salvación para todos. Podemos añadir que a menudo las revelaciones privadas provienen sobre todo de la piedad popular y se apoyan en ella, le dan nuevos impulsos y abren para ella nuevas formas. Eso no excluye que tengan efectos incluso sobre la liturgia, como por ejemplo muestran las fiestas del Corpus Domini y del Sagrado Corazón de Jesús. Desde un cierto punto de vista, en la relación entre liturgia y piedad popular se refleja la relación entre Revelación y revelaciones privadas: la liturgia es el criterio, la forma vital de la Iglesia en su conjunto, alimentada directamente por el Evangelio. La religiosidad popular significa que la fe está arraigada en el corazón de todos los pueblos, de modo que se introduce en la esfera de lo cotidiano. La religiosidad popular es la primera y fundamental forma de « inculturación » de la fe, que debe dejarse orientar y guiar continuamente por las indicaciones de la liturgia, pero que a su vez fecunda la fe a partir del corazón.
Hemos pasado así de las precisiones más bien negativas, que eran necesarias antes de nada, a la determinación positiva de las revelaciones privadas: ¿cómo se pueden clasificar de modo correcto a partir de la Sagrada Escritura? ¿Cuál es su categoría teológica? La carta más antigua de San Pablo que nos ha sido conservada, tal vez el escrito más antiguo del Nuevo Testamento, la Primera Carta a los Tesalonicenses, me parece que ofrece una indicación. El Apóstol dice en ella: « No apaguéis el Espíritu, no despreciéis las profecías; examinad cada cosa y quedaos con lo que es bueno » (5, 19-21). En todas las épocas se le ha dado a la Iglesia el carisma de la profecía, que debe ser examinado, pero que tampoco puede ser despreciado. A este respecto, es necesario tener presente que la profecía en el sentido de la Biblia no quiere decir predecir el futuro, sino explicar la voluntad de Dios para el presente, lo cual muestra el recto camino hacia el futuro. El que predice el futuro se encuentra con la curiosidad de la razón, que desea apartar el velo del porvenir; el profeta ayuda a la ceguera de la voluntad y del pensamiento y aclara la voluntad de Dios como exigencia e indicación para el presente. La importancia de la predicción del futuro en este caso es secundaria. Lo esencial es la actualización de la única revelación, que me afecta profundamente: la palabra profética es advertencia o también consuelo o las dos cosas a la vez. En este sentido, se puede relacionar el carisma de la profecía con la categoría de los « signos de los tiempos », que ha sido subrayada por el Vaticano II: « ...sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo? » (Lc 12, 56). En esta parábola de Jesús por « signos de los tiempos » debe entenderse su propio camino, el mismo Jesús. Interpretar los signos de los tiempos a la luz de la fe significa reconocer la presencia de Cristo en todos los tiempos. En las revelaciones privadas reconocidas por la Iglesia —y por tanto también en Fátima— se trata de esto: ayudarnos a comprender los signos de los tiempos y a encontrar la justa respuesta desde la fe ante ellos.
La estructura antropológica de las revelaciones privadas
Una vez que con las precedentes reflexiones hemos tratado de determinar el lugar teológico de las revelaciones privadas, antes de ocuparnos de una interpretación del mensaje de Fátima, debemos aún intentar aclarar brevemente un poco su carácter antropológico (psicológico). La antropología teológica distingue en este ámbito tres formas de percepción o « visión »: la visión con los sentidos, es decir la percepción externa corpórea, la percepción interior y la visión espiritual (visio sensibilis – imaginativa – intellectualis). Está claro que en las visiones de Lourdes, Fátima, etc. no se trata de la normal percepción externa de los sentidos: las imágenes y las figuras, que se ven, no se hallan exteriormente en el espacio, como se encuentran un árbol o una casa. Esto es absolutamente evidente, por ejemplo, por lo que se refiere a la visión del infierno (descrita en la primera parte del « secreto » de Fátima) o también la visión descrita en la tercera parte del « secreto », pero puede demostrarse con mucha facilidad también en las otras visiones, sobre todo porque no todos los presentes las veían, sino de hecho sólo los « videntes ». Del mismo modo es obvio que no se trata de una « visión » intelectual, sin imágenes, como se da en otros grados de la mística. Aquí se trata de la categoría intermedia, la percepción interior, que ciertamente tiene en el vidente la fuerza de una presencia que, para él, equivale a la manifestación externa sensible.
Ver interiormente no significa que se trate de fantasía, como si fuera sólo una expresión de la imaginación subjetiva. Más bien significa que el alma viene acariciada por algo real, aunque suprasensible, y es capaz de ver lo no sensible, lo no visible por los sentidos, una especie de visión con los « sentidos internos ». Se trata de verdaderos « objetos », que tocan el alma, aunque no pertenezcan a nuestro habitual mundo sensible. Para esto se exige una vigilancia interior del corazón que generalmente no se tiene a causa de la fuerte presión de las realidades externas y de las imágenes y pensamientos que llenan el alma. La persona es transportada más allá de la pura exterioridad y otras dimensiones más profundas de la realidad la tocan, se le hacen visibles. Tal vez por eso se puede comprender por qué los niños son los destinatarios preferidos de tales apariciones: el alma está aún poco alterada y su capacidad interior de percepción está aún poco deteriorada. « De la boca de los niños y de los lactantes has recibido la alabanza », responde Jesús con una frase del Salmo 8 (v.3) a la crítica de los Sumos Sacerdotes y de los ancianos, que encuentran inoportuno el grito de « hosanna » de los niños (Mt 21, 16).
La « visión interior » no es una fantasía, sino una propia y verdadera manera de verificar, como hemos dicho. Pero conlleva también limitaciones. Ya en la visión exterior está siempre involucrado el factor subjetivo; no vemos el objeto puro, sino que llega a nosotros a través del filtro de nuestros sentidos, que deben llevar a cabo un proceso de traducción. Esto es aún más evidente en la visión interior, sobre todo cuando se trata de realidades que sobrepasan en sí mismas nuestro horizonte. El sujeto, el vidente, está involucrado de un modo aún más íntimo. Él ve con sus concretas posibilidades, con las modalidades de representación y de conocimiento que le son accesibles. En la visión interior se trata, de manera más amplia que en la exterior, de un proceso de traducción, de modo que el sujeto es esencialmente copartícipe en la formación como imagen de lo que aparece. La imagen puede llegar solamente según sus medidas y sus posibilidades. Tales visiones nunca son simples « fotografías » del más allá, sino que llevan en sí también las posibilidades y los límites del sujeto perceptor.
Esto se puede comprender en todas las grandes visiones de los santos; naturalmente, vale también para las visiones de los niños de Fátima. Las imágenes que ellos describen no son en absoluto simples expresiones de su fantasía, sino fruto de una real percepción de origen superior e interior, pero no son imaginaciones como si por un momento se quitara el velo del más allá y el cielo apareciese en su esencia pura, tal como nosotros esperamos verlo un día en la definitiva unión con Dios. Más bien las imágenes son, por decirlo así, una síntesis del impulso proveniente de lo Alto y de las posibilidades de que dispone para ello el sujeto que percibe, esto es, los niños. Por este motivo, el lenguaje imaginativo de estas visiones es un lenguaje simbólico. El Cardenal Sodano dice al respecto: « ... no se describen en sentido fotográfico los detalles de los acontecimientos futuros, sino que sintetizan y condensan sobre un mismo fondo, hechos que se extienden en el tiempo según una sucesión y con una duración no precisadas ». Esta concentración de tiempos y espacios en una única imagen es típica de tales visiones que, por lo demás, pueden ser descifradas sólo a posteriori. A este respecto, no todo elemento visivo debe tener un concreto sentido histórico. Lo que cuenta es la visión como conjunto, y a partir del conjunto de imágenes deben ser comprendidos los aspectos particulares. Lo que es central en una imagen se desvela en último término a partir del centro de la « profecía » cristiana en absoluto: el centro está allí donde la visión se convierte en llamada y guía hacia la voluntad de Dios.
Un intento de interpretación del secreto de Fátima
La primera y segunda parte del secreto de Fátima han sido ya discutidas tan ampliamente por la literatura especializada que ya no hay que ilustrarlas más. Quisiera sólo llamar la atención brevemente sobre el punto más significativo. Los niños han experimentado durante un instante terrible una visión del infierno. Han visto la caída de las « almas de los pobres pecadores ». Y se les dice por qué se les ha hecho pasar por ese momento: para « salvarlas », para mostrar un camino de salvación. Viene así a la mente la frase de la Primera Carta de Pedro: « meta de vuestra fe es la salvación de las almas » (1,9). Para este objetivo se indica como camino -de un modo sorprendente para personas provenientes del ámbito cultural anglosajón y alemán- la devoción al Corazón Inmaculado de María. Para entender esto puede ser suficiente aquí una breve indicación. « Corazón » significa en el lenguaje de la Biblia el centro de la existencia humana, la confluencia de razón, voluntad, temperamento y sensibilidad, en la cual la persona encuentra su unidad y su orientación interior. El «corazón inmaculado » es, según Mt 5,8, un corazón que a partir de Dios ha alcanzado una perfecta unidad interior y, por lo tanto, « ve a Dios ». La « devoción » al Corazón Inmaculado de María es, pues, un acercarse a esta actitud del corazón, en la cual el « fiat » —hágase tu voluntad— se convierte en el centro animador de toda la existencia. Si alguno objetara que no debemos interponer un ser humano entre nosotros y Cristo, se le debería recordar que Pablo no tiene reparo en decir a sus comunidades: imitadme (1 Co 4, 16; Flp 3,17; 1 Ts 1,6; 2 Ts 3,7.9). En el Apóstol pueden constatar concretamente lo que significa seguir a Cristo. ¿De quién podremos nosotros aprender mejor en cualquier tiempo si no de la Madre del Señor?
Llegamos así, finalmente, a la tercera parte del « secreto » de Fátima publicado íntegramente aquí por primera vez. Como se desprende de la documentación precedente, la interpretación que el Cardenal Sodano ha dado en su texto del 13 de mayo, había sido presentada anteriormente a Sor Lucia en persona. A este respecto, Sor Lucia ha observado en primer lugar que a ella misma se le dio la visión, no su interpretación. La interpretación, decía, no es competencia del vidente, sino de la Iglesia. Ella, sin embargo, después de la lectura del texto, ha dicho que esta interpretación correspondía a lo que ella había experimentado y que, por su parte, reconocía dicha interpretación como correcta. En lo que sigue, pues, se podrá sólo intentar dar un fundamento más profundo a dicha interpretación a partir de los criterios hasta ahora desarrollados.
Como palabra clave de la primera y de la segunda parte del « secreto » hemos descubierto la de « salvar las almas », así como la palabra clave de este « secreto » es el triple grito: « ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! ». Viene a la mente el comienzo del Evangelio: « paenitemini et credite evangelio » (Mc 1,15). Comprender los signos de los tiempos significa comprender la urgencia de la penitencia, de la conversión y de la fe. Esta es la respuesta adecuada al momento histórico, que se caracteriza por grandes peligros y que serán descritos en las imágenes sucesivas. Me permito insertar aquí un recuerdo personal: en una conversación conmigo Sor Lucia me dijo que le resultaba cada vez más claro que el objetivo de todas las apariciones era el de hacer crecer siempre más en la fe, en la esperanza y en la caridad. Todo el resto era sólo para conducir a esto.
Examinemos ahora más de cerca cada imagen. El ángel con la espada de fuego a la derecha de la Madre de Dios recuerda imágenes análogas en el Apocalipsis. Representa la amenaza del juicio que incumbe sobre el mundo. La perspectiva de que el mundo podría ser reducido a cenizas en un mar de llamas, hoy no es considerada absolutamente pura fantasía: el hombre mismo ha preparado con sus inventos la espada de fuego. La visión muestra después la fuerza que se opone al poder de destrucción: el esplendor de la Madre de Dios, y proveniente siempre de él, la llamada a la penitencia. De ese modo se subraya la importancia de la libertad del hombre: el futuro no está determinado de un modo inmutable, y la imagen que los niños vieron, no es una película anticipada del futuro, de la cual nada podría cambiarse. Toda la visión tiene lugar en realidad sólo para llamar la atención sobre la libertad y para dirigirla en una dirección positiva. El sentido de la visión no es el de mostrar una película sobre el futuro ya fijado de forma irremediable. Su sentido es exactamente el contrario, el de movilizar las fuerzas del cambio hacia el bien. Por eso están totalmente fuera de lugar las explicaciones fatalísticas del « secreto » que, por ejemplo, dicen que el a tentador del 13 de mayo de 1981 habría sido en definitiva un instrumento del plan divino guiado por la Providencia y que, por tanto, no habría actuado libremente, así como otras ideas semejantes que circulan. La visión habla más bien de los peligros y del camino para salvarse de los mismos.
Las siguientes frases del texto muestran una vez más muy claramente el carácter simbólico de la visión: Dios permanece el inconmensurable y la luz que supera todas nuestras visiones. Las personas humanas aparecen como en un espejo. Debemos tener siempre presente esta limitación interna de la visión, cuyos confines están aquí indicados visivamente. El futuro se muestra sólo « como en un espejo de manera confusa » (cf. 1 Co 13,12). Tomemos ahora en consideración cada una de las imágenes que siguen en el texto del « secreto ». El lugar de la acción aparece descrito con tres símbolos: una montaña escarpada, una grande ciudad medio en ruinas y, finalmente, una gran cruz de troncos rústicos. Montaña y ciudad simbolizan el lugar de la historia humana: la historia como costosa subida hacia lo alto, la historia como lugar de la humana creatividad y de la convivencia, pero al mismo tiempo como lugar de las destrucciones, en las cuales el hombre destruye la obra de su propio trabajo. La ciudad puede ser el lugar de comunión y de progreso, pero también el lugar del peligro y de la amenaza más extrema. Sobre la montaña está la cruz, meta y punto de orientación de la historia. En la cruz la destrucción se transforma en salvación; se levanta como signo de la miseria de la historia y como promesa para la misma.
Aparecen después aquí personas humanas: el Obispo vestido de blanco (« hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre »), otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y, finalmente, hombres y mujeres de todas las clases y estratos sociales. El Papa parece que precede a los otros, temblando y sufriendo por todos los horrores que lo rodean. No sólo las casas de la ciudad están medio en ruinas, sino que su camino pasa en medio de los cuerpos de los muertos. El camino de la Iglesia se describe así como un viacrucis, como camino en un tiempo de violencia, de destrucciones y de persecuciones. Se puede ver representada en esta imagen la historia de todo un siglo. Del mismo modo que los lugares de la tierra están sintéticamente representados en las dos imágenes de la montaña y de la ciudad y están orientados hacia la cruz, también los tiempos son presentados de forma compacta. En la visión podemos reconocer el siglo pasado como siglo de los mártires, como siglo de los sufrimientos y de las persecuciones contra la Iglesia, como el siglo de las guerras mundiales y de muchas guerras locales que han llenado toda su segunda mitad y han hecho experimentar nuevas formas de crueldad. En el « espejo » de esta visión vemos pasar a los testigos de la fe de decenios. A este respecto, parece oportuno mencionar una frase de la carta que Sor Lucia escribió al Santo Padre el 12 de mayo de 1982: « la tercera parte del “secreto” se refiere a las palabras de Nuestra Señora: “Si no (Rusia) diseminará sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán destruidas” ».
En el viacrucis de este siglo, la figura del Papa tiene un papel especial. En su fatigoso subir a la montaña podemos encontrar indicados con seguridad juntos diversos Papas, que empezando por Pío X hasta el Papa actual han compartido los sufrimientos de este siglo y se han esforzado por avanzar entre ellas por el camino que lleva a la cruz. En la visión también el Papa es matado en el camino de los mártires. ¿No podía el Santo Padre, cuando después del atentado del 13 de mayo de 1981 se hizo llevar el texto de la tercera parte del « secreto », reconocer en él su propio destino? Había estado muy cerca de las puertas de la muerte y él mismo explicó el haberse salvado, con las siguientes palabras: « ...fue una mano materna a guiar la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se paró en el umbral de la muerte » (13 de mayo de 1994). Que una « mano materna » haya desviado la bala mortal muestra sólo una vez más que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones.
La conclusión del « secreto » recuerda imágenes que Lucía puede haber visto en libros de piedad y cuyo contenido deriva de antiguas intuiciones de fe. Es una visión consoladora, que quiere hacer maleable por el poder salvador de Dios una historia de sangre y lágrimas. Los ángeles recogen bajo los brazos de la cruz la sangre de los mártires y riegan con ella las almas que se acercan a Dios. La sangre de Cristo y la sangre de los mártires están aquí consideradas juntas: la sangre de los mártires fluye de los brazos de la cruz. Su martirio se lleva a cabo de manera solidaria con la pasión de Cristo y se convierte en una sola cosa con ella. Ellos completan en favor del Cuerpo de Cristo lo que aún falta a sus sufrimientos (cf. Col 1,24). Su vida se ha convertido en Eucaristía, inserta en el misterio del grano de trigo que muere y se hace fecundo. La sangre de los mártires es semilla de cristianos, ha dicho Tertuliano. Así como de la muerte de Cristo, de su costado abierto, ha nacido la Iglesia, así la muerte de los testigos es fecunda para la vida futura de la Iglesia. La visión de la tercera parte del « secreto », tan angustiosa en su comienzo, se concluye pues con un imagen de esperanza: ningún sufrimiento es vano y, precisamente, una Iglesia sufriente, una Iglesia de mártires, se convierte en señal orientadora para la búsqueda de Dios por parte del hombre. En las manos amorosas de Dios no han sido acogidos únicamente los que sufren como Lázaro, que encontró el gran consuelo y representa misteriosamente a Cristo que quiso ser para nosotros el pobre Lázaro; hay algo más, del sufrimiento de los testigos deriva una fuerza de purificación y de renovación, porque es actualización del sufrimiento mismo de Cristo y transmite en el presente su eficacia salvífica.
Hemos llegado así a una última pregunta: ¿Qué significa en su conjunto (en sus tres partes) el « secreto » de Fátima? ¿Qué nos dice a nosotros? Ante todo, debemos afirmar con el Cardenal Sodano: « ...los acontecimientos a los que se refiere la tercera parte del « secreto » de Fátima, parecen pertenecer ya al pasado ». En la medida en que se refiere a acontecimientos concretos, ya pertenecen al pasado. Quien había esperado en impresionantes revelaciones apocalípticas sobre el fin del mundo o sobre el curso futuro de la historia debe quedar desilusionado. Fátima no nos ofrece este tipo de satisfacción de nuestra curiosidad, del mismo modo que la fe cristiana por lo demás no quiere y no puede ser un mero alimento para nuestra curiosidad. Lo que queda de válido lo hemos visto de inmediato al inicio de nuestras reflexiones sobre el texto del « secreto »: la exhortación a la oración como camino para la « salvación de las almas » y, en el mismo sentido, la llamada a la penitencia y a la conversión.
Quisiera al final volver aún sobre otra palabra clave del « secreto », que con razón se ha hecho famosa: « mi Corazón Inmaculado triunfará ». ¿Qué quiere decir esto? Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El fiat de María, la palabra de su corazón, ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al Salvador, porque gracias a este « sí » Dios pudo hacerse hombre en nuestro mundo y así permanece ahora y para siempre. El maligno tiene poder en este mundo, lo vemos y lo experimentamos continuamente; él tiene poder porque nuestra libertad se deja alejar continuamente de Dios. Pero desde que Dios mismo tiene un corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra. Desde aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jesús: « padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo » (Jn 16,33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa.

Joseph Card. Ratzinger
Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe









Fátima espera al Papa con alegría



El Obispo de Leiría-Fátima y el Rector del Santuario de Fátima confirman tener conocimiento de la llegada de Su Santidad a Portugal y a Fátima en mayo de 2010, noticia con la que se alegran mucho, institucional y personalmente.
Reunidos en el día 24 de septiembre, en el Santuario de Fátima, en encuentro jubilar promovido por la Fraternidad Sacerdotal de Leiría-Fátima, D. Antonio Marto y el Padre Virgilio Antunes manifiestan públicamente toda la alegría que sienten por esta voluntad del Santo Padre Benedicto XVI, de estar en Fátima el 12 y 13 de mayo de 2010.
Diez años después de la visita de Juan Pablo II, en la que fue la cuarta visita de un Papa a Fátima (Pablo VI en 1967, Juan Pablo II en 1982, 1991 y 2000), el Santuario se prepara ahora para acoger a Benedicto XVI, con los brazos abiertos y en actitud de acción de gracias y de alabanza a Dios.
Hay que recordar que, en la condición de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Ratzinger, hoy Benedicto XVI, presidió, en Fátima, la Peregrinación Internacional Aniversaria de octubre de 1996.
La Diócesis y el Santuario de Fátima piden a Dios para que, a través de este viaje pontificio, la Iglesia en Portugal y el mundo salgan fortalecidos en la fe.





LA IGLESIA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD RECIBE “EL NOBEL DE INGENIERÍA”.

La Iglesia de la Santísima Trinidad recibió el premio “Outstanding Structure 2009” –(Excelente Estructura 2009)- atribuido por la Asociación Internacional para la Ingeniería de Puentes y Estructuras (IABSE), que tiene cuatro mil miembros de 100 países y es considerado como el Nobel de la Ingeniería Civil, por representar el reconocimiento de las más notables y creativas estructuras de los últimos años.
La ceremonia de la entrega del galardón al responsable del proyecto de la estructura, el ingeniero José Mota Freitas y a su equipo, tuvo lugar el 9 de Septiembre, en la apertura del 33º Congreso de IABSE, en Banguecoque, Tailandia.
El arquitecto autor de la obra, Alexandro Tombazis, también estará presente en la ceremonia.
El Santuario de Fátima, en la persona del Rector, Padre Virgilio Antunes, se congratula con la atribución del galardón y felicita, en primer lugar al Sr. Ingeniero José Mota Freitas por el reconocimiento internacional obtenido con este trabajo, votos que extiende a todo el equipo de proyectistas de la empresa ETEC Lda.
La Institución considera que este premio reconoce aquello que, desde un primer momento la obra procura representar, una mejoría en el acogimiento a los peregrinos, en especial para grandes grupos en los meses más fríos y una propuesta de redefinición armoniosa del conjunto de todos los espacios del Santuario de Cova da Iría, desde el Centro Pastoral hasta la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, pasando por los parques que lo rodean.
La Iglesia de la Santísima Trinidad fue inaugurada el 12 de Octubre de 2007, por el Cardenal Tarcisio Bertone, Legado Pontificio para las conmemoraciones de finalización de los 90 años de las apariciones de Fátima.
Se recuerda todavía que, en Abril de 2008, el Prémio Secil de Ingeniería Civil 2007, promovido por la Secil y por la Orden de Ingenieros de Portugal, fue de igual modo para la Iglesia de la Santísima Trinidad, entregado también al ingeniero José da Mota Freitas.
LeopolDina Simóes
Voz de Fátima.


IGLESIA DE LA SANTÍTIMA TRINIDAD
SANTUARIO DE COVA DA IRÍA - FÁTIMA












Parte de atras del Templo




Puerta Principal



Altar Mayor



Vista Interior


Vista Interior


Cristo de bronce de 7'5 metros



Inmaculado Corazón de María



Altar Mayor, bloque de marmol de 16 toneladas. En el frontal, vitrina con un trozo de piedra de la tumba de San Pedro en el Vaticano, donación de Juan Pablo II




Aunque ya pusimos información sobre este sitio anteriormente, lo hacemos de nuevo en vídeo para que podáis apreciar mejor la belleza y entorno donde se encuentra el monumentos al Ángel y los Pastorcitos. El vídeo comienza en la casa de Lucía, con los establos, continuando por el camino que lleva hasta el pozo.
(Errata: Ándel=Ángel)

Vídeo Pozo do Arneiro 1ª parte<</b>

Pozo 1ª Parte-NVEExport.wmv

Vídeo Pozo do Arneiro 2ª parte

Pozo 2ª Parte-NVEExport.0001.wmv


---oOo---


Vídeo de fotografías de Los Valinhos, donde se Apareció Nuestra Señora por cuarta vez, el 19 de Agosto de 1917. También vemos el lugar llamado Loca do Caveço, donde se apareció el Ángel a los niños, la 1ª vez para enseñarlos a orar y la 3ª vez para darles la comunión. La 2ª aparición del Ángel tuvo lugar en el Pozo do Arneiro, como indicamos anteriormente

Los Valinhos .wmv


Y un poquito más de lectura y vistas, con el fin de que podáis ir conociendo detalles importantes del Santuario y otros lugares de importancia, que hay en lo que solemos llamar Fátima.

Santuario de Fátima



El Santuario está en la Cova da Iría y lo componen:
El Recinto del Santuario mide desde la entrada hasta la escalinata 540 m de largo y 160 m de ancho. Es un área de 86.400 m2 y tiene capacidad para 300.000 personas. De la Cruz Alta hasta la escalinata de la Basílica son 400 m.


Recinto de Oración
El recinto no es cubierto y es como una gran iglesia que acoge millones de peregrinos de todo el mundo para alabar al Señor y a su Madre.
Como una iglesia que es, tiene una cruz, un altar, el vía-crucis e imágenes de santos.
Por detrás de la capilla de las Apariciones y cerca de la casa de Nuestra Señora de los Dolores, con entrada por el Santuario, encontramos los Servicios de Asociaciones (SEAS), el Secretariado del Movimiento del Mensaje de Fátima, el Servicio de Enfermos (SEDO) y la sección de Acogida / Informaciones.

Muro de Berlín

El monumento del Muro de Berlín está en la entrada del Santuario, por la parte sur de la Rectoría. Fue inaugurado el 13 de Agosto de 1994. Es un módulo de cemento del Muro de Berlín que fue comenzado a construir en la noche del 12 para el 13 de Agosto de 1961 y demolido a partir del 9 de Noviembre de 1989. El peso del cimentado bloque es de 2.600 kg., mide 3,60 de altura y 1,20 m de ancho. Este bloque fue regalado por un emigrante portugués en Alemania.

Capilla de las Apariciones - (Capelinha)



La Capilla de las Apariciones es el corazón del Santuario. Es el lugar escogido por Dios para, a través de María, dar su mensaje a los hombres de nuestros tiempos. Fue aquí donde Nuestra Señora habló con los pastorcitos.
Nuestra Señora apareció cinco veces en ese lugar: 13 de Mayo, Junio, Julio, Septiembre y Octubre.
La Capilla de las Apariciones fue construida en 1919 (de 28 de Abril hasta 15 de Junio) donde ocurrieron las apariciones. Más tarde fue bendecida.
La primera misa fue celebrada el 13 de Octubre de 1921. Su primer capellán fue el Padre Manuel de Sousa.
En la noche de 5 para 6 de Marzo de 1922, la capilla fue dinamitada. Pero más tarde fue restaurada y reinaugurada el 13 de Enero de 1923. La primera cubierta comenzó a construirse el 13 de Diciembre de 1922 y se terminó el 13 de Octubre de 1924.
Las placas de ex-votos que estaban en las paredes de la Capilla fueron retiradas en 1964.



La Capilla tuvo algunas modificaciones pero tiene las formas originales. La cubierta actual fue inaugurada cuando el Papa Juan Pablo II vino a Fátima por vez primera, en el 12 y 13 de Mayo de 1982.
En 1988, Año Mariano, el techo fue recubierto de madera de pino de Rusia, norte de Siberia. Fue escogida esta madera por sus características de ligereza y durabilidad.



El pedestal, donde se encuentra la Imagen de Nuestra Señora, marca el lugar donde estaba la pequeña encina sobre la cual Nuestra Señora apareció. La encina tenía 1,50 m de altura y desapareció porque los primeros peregrinos se fueron llevando los ramitos y astillas del tronco.
La Capilla de las Apariciones fue construida para responder al ruego de Nuestra Señora: “Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi honra”.
El órgano de la Capilla de las Apariciones fue construido por Gerhard Grenzig de Barcelona. Tiene 12 registros, dos teclados manuales y pedalero. El órgano es para acompañar las celebraciones y sus timbres cuidado s permiten la interpretación de repertorio sacro. El órgano fue inaugurado en la Peregrinación Aniversario del 12 y 13 de Mayo de 2001

La Imagen de Nuestra Señora



La Imagen que está en la Capilla de las Apariciones fue ofrecida por Gilberto Fernandes dos Santos, de Torres Novas.
Fue bendecida en la Iglesia Parroquial de Fátima el 13 de Mayo de 1.920 por el Párroco P. Manuel Bento Moreira. La Imagen vino para la Capilla de las Apariciones el 13 de Junio del mismo año.
La Imagen fue solemnemente coronada por el Legado Pontificio Cardenal Masella el 13 de Mayo de 1.946.
La preciosa corona, que la Imagen solamente muestra en los días de grandes peregrinaciones, fue ofrecida por las mujeres de Portugal el 13 de Octubre de 1942. Es una corona de oro, tiene 1.200 gramos
y 313 perlas y 2.679 piedras preciosas.
Es única y tiene un gran valor artístico y estimativo. La corona fue hecha gratuitamente en la Joyería Leitão & Irmão de Lisboa. La corona fue trabajada por 12 artistas en 3 meses.
En 1.989, la bala extraída del cuerpo del Santo Padre, después del atentado en Roma el 13 de Mayo de 1981 fue colocada en la corona. La bala fue ofrecida al Santuario el 26 de Marzo de 1984.
Es un trabajo del escultor José Ferreira Thedim. La Imagen es de madera (cedro del Brasil) y mide 1,04 m. Fue restaurada en 1951 por varias veces y retocada posteriormente.
La Imagen salió del Santuario 8 veces:
- del 7 al 13 de Abril de 1942: estuvo en Lisboa en la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima en el Congreso de la Juventud Católica Femenina;
- del 22 de Noviembre al 24 de Diciembre de 1946: estuvo en la Extremadura y Ribatejo en el Tricentenario de la Patrona (1646 – 1946);
-en Octubre de 1947: estuvo en el Alentejo y Algarve y pasó la frontera dos veces: en Elvas-Badajoz el 25 de Octubre y en Vila Real de Sto. Antonio-Ayamonte en Enero de 1948 volviendo después al Santuario.
-el 22 de Mayo de 1948: estuvo en Madrid, volviendo el 2 de Junio;
-del 9 de Junio hasta el 13 de Agosto de 1951: peregrino por la Diócesis de Leiria.
-del 13 al 18 de Mayo de 1959: estuvo en Lisboa y Almada en la inauguración del monumento del Cristo Rey;
-en 1984 fue al Vaticano a petición del Papa el 25 de Marzo en la Plaza de S. Pedro en Roma, delante de la Imagen, Juan Pablo II consagró solemnemente el mundo al Inmaculado Corazón de María en unión de los obispos de todo el mundo. El Papa en esta ocasión ofreció la bala del atentado del 13 de Mayo de 1981.
-del 6 a 9 de Octubre de 2000: estuvo en el Vaticano a petición del Papa Juan Pablo II que en el 8 del mismo mes consagró el nuevo milenio a Nuestra Señora, en el Jubileo de los obispos.
Cerca de la Capilla de las Apariciones están los lugares para las ofrendas de promesas, velas, flores, etc... así como el self service de velas y los quemadores.

La Encina Grande





La Encina Grande tiene más de cien años y era la mayor en la Cova da Iría en 1917. No fue en esta encina que Nuestra Señora apareció, pero está relacionada con las apariciones. Los pastorcitos estaban cerca de la “encina grande” cuando vieron el relámpago antes de la aparición del 13 de Mayo. En los meses siguientes era debajo de la encina grande donde los pastorcitos rezaban el rosario con otras personas, preparándose para recibir la visita y el mensaje de la Señora.

Fuentes
Después de las apariciones, hubo la necesidad de encontrar agua en la Cova da Iría para los peregrinos que eran muchos.
No había pozos y el agua que había en las fuentes era de cisternas.
El 9 de Noviembre de 1921 apareció agua a 40 m delante de la Capilla de las Apariciones después de algunas perforaciones.
Las primeras fuentes eran 15 pero fueron demolidas para la construcción de la regularización del Recinto. Sólo quedó visible la parte superior y la columna que sostiene la estatua del Sagrado Corazón de Jesús. Hoy tiene 4 fuentes.

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús



La Imagen es de bronce dorado y el autor no es conocido. Fue ofrecida por un peregrino y bendecida por Mons. Juan Beda Cardinale, Nuncio Apostólico el 13 de Mayo de 1932.
Está en el centro del recinto para marcar la centralidad de Jesucristo en el mensaje de Fátima, lo que ya conocemos desde las apariciones del Ángel.

Basílica de Nuestra Señora del Rosario
Así como la Capilla de las Apariciones, la Basílica fue construida a petición de Nuestra Señora “Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi honra; que soy la Señora del Rosario” (13 de Octubre de 1917).
La Basílica se levanto en el lugar donde los tres pastorcitos estaban el 13 de Mayo de 1917 haciendo una pequeña casa de piedras cuando de repente vieron un relámpago y decidieron marcharse.



El proyecto fue concebido por el arquitecto holandés Gerardus Samuel van Krieken y terminado por el arquitecto João Antunes.
La primera piedra fue bendecida por el Arzobispo de Évora, D. Manuel Mendes da Conceição el 13 de Mayo de 1928. La Basílica fue consagrada el 7 de Octubre de 1953.
El título de Basílica fue concedido por Pio XII por el Breve “Luce Superna” del 11 de Noviembre de 1954.
El edificio mide 70,5 m de largo y 37 m de ancho y fué construido con piedras de la región (Moimento). Los altares son de mármol de Estremoz, Pero Pinheiro y Fátima.
La torre señera, en el medio, mide 65 m de altura y tiene una corona de bronce con 7000 kg que fue construida en Fundição do Bolhão, Porto. Por encima de la corona, hay una cruz iluminada que de noche se puede ver desde muy lejos. La corona fue restaurada en Agosto de 1999 por Waldemar Karwowski, artista norte-americano de origen polaco que ofreció gratis el trabajo y el material. La cruz fue substituida en aquel año.
El carillón tiene 62 campanillas hecho en Fátima por José Gonçalves Coutinho de Braga. La mayor pesa 3.000 kg su badajo 90 kg.
El reloj es un trabajo de Bento Rodrigues de Braga.
El monograma – NSRF (Nuestra Señora del Rosario de Fátima) el frontal de la torre es mosaico y fue hecho en el Vaticano.
Los ángeles de mármol son un trabajo de Albano França.
La estatua del Inmaculado Corazón de María en la torre mide 4,73 m y tiene 13 toneladas. Es un trabajo del escultor americano P. Thomas McGlynn, religioso dominico, que la esculpió en Italia durante mas de dos años, según el modelo bajo las indicaciones de la Hermana Lucía. Fue ofrecida por los católicos americanos y bendecida el 13 de Mayo de 1958 por D. João Pereira Venancio, Obispo de Leiria.
En la entrada de la Basílica, por encima de la puerta principal, hay un mosaico que representa la Santísima Trinidad coronando a Nuestra Señora. El mosaico fue hecho en el Vaticano y bendecido por el Secretario de Estado Cardenal Eugénio Pacelli, futuro Papa Pio XII, el “Papa de Fátima”.

Interior de la Basílica


El templo tiene una gran nave con capilla-mayor, transepto y dos sacristías, una de ellas fue transformada en la Capilla de S. José. La Basílica tiene 14 altares, representando los misterios del rosario. Son bajorrelieves de bronce hechos por Martinho de Brito y después fueron dorados por Alberto Barbosa.
El XV misterio está representado en la bóveda de la capilla-mayor: es la Santísima Trinidad coronando a la Santísima Virgen. Tiene 65 toneladas. Es un trabajo del escultor Maximiano Alves.
Las vidrieras de los altares laterales representan invocaciones de la Letanía de Nuestra Señora. Las otras vidrieras de las galerías, de la parte superior de la nave y del transepto y las pinturas del interior de la Basílica son trabajos de João de Sousa Araújo. Vidrieras de la derecha: Ideal de Santidad, Reina de la Paz, Consoladora de los afligidos, Rosa escogida, Estrella de la mañana. Vidrieras de la izquierda: Virgen prudentísima, Puerta del Cielo, Refugio de los pecadores, Arca de la Nueva Alianza, Templo del Espirito Santo.

Vidrieras de las galerías:
A la derecha: Natividad de Nuestra Señora, La visitación, La encarnación, los esponsales de la Virgen, La Presentación de Jesús en el Templo.
A la izquierda: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo, Las Boda de Caná, Nuestra Señora cerca de la Cruz, Nuestra Señora con Jesús en sus brazos, La Asunción.
Las vidrieras de la parte superior de la nave:
A la derecha: S. Juan, Escenas de la vida de los pastorcitos, Las tres apariciones del Ángel, el Cáliz y la Hostia.
A la izquierda: Ángel con un incensario, Las seis apariciones de Nuestra Señora.
Los vitrales de la parte superior del transepto:
A la derecha: La Sagrada Familia
A la izquierda: Nuestro Señor bendiciendo al mundo y el Inmaculado Corazón de María.
Las vidrieras fueron hechas en los talleres de J. Alves Mendes, de Lisboa y fueron inaugurados en 1967.
El arco tiene un mosaico donde podemos leer “REGINA SACRATISSIMI ROSARII FATIMAE ORA PRO NOBIS”. Fue hecho en el Vaticano y ofrecido por los católicos de Singapur. El arco recuerda la dedicación de la Basilica a Nuestra Señora del Rosario, el nombre que Nuestra Señora ha dado el 13 de Octubre de 1917.
La puerta de la derecha es para la sacristía y de la izquierda para la Capilla de S. José. Cerca de la primera podemos ver una placa conmemorativa de la coronación de la imagen de Nuestra Señora de Fátima (Capilla de las Apariciones) el 13 de Mayo de 1946. Cerca de la segunda hay otra placa conmemorativa de la clausura del Año Santo en 1951.
El 10 de Abril de 1998 un nuevo Vía-Crucis fue colocado en las paredes laterales. Son 15 tableros en mosaico ofrecidos por un peregrino italiano de nombre Paglietti. Es un trabajo de Fred Pittino y el dibujo de la XV Estación es de José Teia.

Capilla-mayor
La capilla-mayor fue remodelada en 1995 por el arquitecto Erich Corsepius. En el centro hay un gran altar de piedra con un frontal de plata, proveniente del altar primitivo, considerado una joya de arte. Fue hecho en la Ouriversaria Aliança en Porto y representa la Ultima Cena de Cristo. ....(El ambón y nueva peana) para Nuestra Señora y la sede de la presidencia están hechos con la misma piedra del altar.
El Sagrario, así como el frontal del altar, es de plata labrada.
A la izquierda hay una imagen de Nuestra Señora de Fátima. Es una copia de la Virgen Peregrina que desde 1947 ha viajado por todo el mundo.
En la pared del lado izquierdo hay un medallón de bronce con la efigie de D. José Alves Correia da Silva, primer obispo de la Diócesis restaurada de Leiria (1920 – 1957), cuyos restos mortales allí están. Murió el 4 de Diciembre de 1957. Es un trabajo de Leopoldo de Almeida.
El cuadro del Altar Mayor representa el mensaje de Nuestra Señora a los videntes, preparados por el Ángel, a través del encuentro con Jesús en la Eucaristía. Es un trabajo del pintor João de Sousa Araújo. La Iglesia esta presente en la persona del Obispo de la Diócesis, de rodillas al lado izquierdo. A la derecha están los Papas que recibieron y formaron parte de ese mensaje: Pio XII que envió su legado Cardenal Masella para coronar Nuestra Señora de Fatima y consagró el mundo al Inmaculado Corazón de María; Juan XXIII que visitó el Santuario antes de ser Papa; Pablo VI que ofreció la Rosa de Oro al Santuario en 1965 y estuvo aquí el 13 de Mayo de 1967.
Los tres Ángeles contemplan el mensaje de la Madre de Dios a los hombres, un mensaje de oración,
de penitencia, de reparación y de esperanza.
Las vidrieras de la capilla-mayor (1950 / 1951) representan los cuatro evangelistas, la aparición del Ángel, una escena de la vida de los Pastorcitos y la Cova da Iría en los días de peregrinación. Fueron hechos por la Sociedad Maumejean y Hijos de Madrid.

Capilla lateral izquierda
Los restos mortales de la Beata Jacinta, que murió el 20 de Febrero de 1920, están en esta capilla desde el 1 de Mayo de 1951. Al lado de la tumba de Jacinta, hay otra que fue abierta en Febrero de 1995 para la Hermana Lucía. Es un acuerdo entre ella, el Carmelo de Santa Teresa en Coímbra y el Santuario de Fátima. Ya reposan sus restos mortales en ella desde el 19 de febrero de 2.006. Los altares de esta capilla fueron ofrecidos por los católicos de Irlanda. Los cuadros que están por cima de los altares están relacionados con la vida de Jacinta y la Iglesia, sobretodo la visión que tuvo del Santo Padre. El 13 de Mayo de 2000, el Santo Padre bendijo la imagen de la Beata Jacinta Marto. La imagen es de la escultora Clara Menéres de Lisboa.

Capilla Lateral derecha
Los restos mortales del Beato Francisco, que murió el 4 de Abril de 1919, están en esta capilla desde el 13 de Marzo de 1952.
Los cuadros representan el Obispo de Leiria y los tres Pastorcitos con la cuerda que usaban como instrumento de sacrificio por la conversión de los pecadores.
Los altares de la capilla fueron ofrecidos por la ciudad de Luanda que está representada por el escudo de armas de la ciudad y del Obispo de la Diócesis.
El 13 de Mayo de 2000, el Santo Padre bendijo la imagen del Beato Francisco Marto. La imagen es del escultor José Rodríguez de Oporto.

Estatuas
A la derecha de la capilla-mayor está la estatua de Santo Domingo de Guzmán, el gran apóstol del Rosario en el siglo XIII. Es una escultura de Maria Amélia Carvalheira da Silva.
A la izquierda está S. Antonio M. Claret, fundador de los Misioneros del Corazón de María. Apóstol del Rosario y del Inmaculado Corazón de María. Es una estatua de Martinho de Brito.
En la entrada de la Basílica, a la derecha hay una imagen de S. Juan Eudes, santo francés del siglo XVII, fundador de la Congregación de Jesús y María (Eudistas) y de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Refugio. Es un trabajo de Martinho de Brito.
A la izquierda, Santo Esteban, primero rey de Hungría, coronado en el año 1000 y que consagró su nación a Nuestra Señora. La imagen fue ofrecida por los católicos húngaros y recuerda el sufrimiento del pueblo por su fe en las invasiones rusas. Es un trabajo de Antonio do Amaral de Paiva.

Capilla de S. José
Hay una imagen de S. José en esta Capilla, de autor desconocido. La imagen estuvo en la capilla de las confesiones que fue demolida en 1946. Hay también una imagen de Nuestra Señora de Fátima (1967).
Las cinco vidrieras de la capilla demuestran una armonía de colores y figuras geométricas, el simbolismo de los cinco primeros números: 1, 2, 3, 4 y 5: Unidad, Dualidad, Trinidad, Cuadrado y Pentágono.

Órgano
El órgano fue construido y montado por la empresa italiana Fratelli Ruffatti de Pádua. La construcción duró año y medio y el montaje 4 meses. Los cinco cuerpos fueron dispersos en el inicio y reunidos en
1962 en el coro, los cuales son accionados por una consola de cinco teclados y pedalera.
Tiene 152 registros y cerca de 12.000 tubos de metal y madera. El mayor tubo es de madera y mide 11,50 m. El más pequeño es de metal y mide 9 milímetros. El mayor tubo de metal mide 9,50 m y pesa 1.000 kg. Tiene 20 campanillas y cerca de 20 fuelles.

Columnata – Vía-Crucis – Imágenes
El conjunto arquitectónico es obra del arquitecto Antonio Lino. La Columnata tiene 200 columnas y medias columnas y 14 altares. Los tableros del Vía-Crucis, en cerámica, fueron hechos en la fabrica “Viúva Lamego” de Lisboa, con el dibujo de Lino Antonio y en colaboración con el ceramista Manuel Cargaleiro.
Sobre de la columnata hay 17 imágenes. Algunas son de santos, cuyas congregaciones están en Fátima. Otras son de santos que fueron apóstoles de Nuestra Señora mirando la Basílica, de la izquierda para la derecha; son 13 imágenes pequeñas:
-Santa Teresa de Ávila (es un trabajo de Maria Amélia Carvalheira Silva, inaugurada el 10 de Mayo de 1970);
-S. Francisco de Sales (es un trabajo de María Amélia Carvalheira Silva, inaugurada el 12 de Agosto de 1968);
-S. Marcelino de Champagnat (es un trabajo de Vasco Pereira da Conceição, inaugurada el 20 de Mayo de 1967);
-S. Juan Bautista de la Salle (es un trabajo de Victor Manuel Maia Godinho Marques, inaugurada el 17 de Julio de 1964);
-S. Alfonso M de Ligorio (es un trabajo de Maria Amélia Carvalheira da Silva, inaugurada el 5 de Junio de 1960);
-S. Juan Bosco con S. Domingo Sabio (es un trabajo de José Manuel Mouta Barradas, inaugurada el 1 de Mayo de 1960);
-S. Luis María Griñon de Montfort (es un trabajo de Domingos Soares Branco, inaugurada el 13 de Octubre de 1960);
-S. Vicente de Paúl (es un trabajo de José Fernandes de Sousa Caldas, inaugurada el 16 de Julio de 1961);
-S. Simón Stock (es un trabajo de María Amélia Carvalheira da Silva, inaugurada el 7 de Agosto de 1962);
-S. Ignácio de Loyola (es un trabajo de María Amélia Carvalheira da Silva, inaugurada el 27 de Septiembre de 1967);
-S. Pablo de la Cruz (es un trabajo de Jaime Ferreira dos Santos, inaugurada el 12 de Octubre de 1968);
-Santa Beatriz da Silva (es un trabajo de María Irene Vilar, inaugurada el 13 de Mayo de 1989).

Las 4 imágenes grandes son santos portugueses. De la izquierda para la derecha:
-S. Juan de Dios (es un trabajo de Alvaro de Brée en 1953);
-S. Juan de Brito (es un trabajo de António Duarte da Silva Santos en 1953)
-S. Antonio (es un trabajo de Leopoldo Neves de Almeida en 1953);
-Beato Nuno de Santa María (Nuno Álvares Pereira) (es un trabajo de Salvador de Eça Barata Feio en 1953).
Las imágenes grandes miden 3,20 m y las pequeñas 2,30 m.
El órgano del recinto, en el coro a la izquierda del altar, fue construido por Yves Koenig de Sarre-Inion, France. Tiene 20 registros en dos teclados manuales y pedalera. Su composición permite acompañar grandes celebraciones dominicales, desde la Pascua hasta Noviembre y las Peregrinaciones Aniversarias. También es utilizado por la escuela de Música del Santuario. El órgano tiene un gran número de juegos
que permiten la interpretación de un gran repertorio. Fue inaugurado en la Peregrinación de 12 y 13 de Mayo de 2001.

Capilla de Nuestra Señora de los Dolores
Esta Capilla era la Capilla de Adoración. Esta situada en la Casa de Nuestra Señora de los Dolores. Tiene una vidriera representando el “Milagro del Sol” que ocurrió en Cova da Iría el 13 de Octubre de 1917. La vidriera y la pintura del Altar representan el triunfo del Inmaculado Corazón de María y es un trabajo del pintor italiano P. Giovanni Lerario, de los Padres Conventuales. Fueron inaugurados en 1964.

Iglesia de la Santísima Trinidad
La intención de construir una nueva iglesia en el Santuario de Fátima surgió en 1973. Ya en ese momento se pudo verificar que la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, consagrada en 1953, no tenía capacidad para acoger a los peregrinos, particularmente los Domingos y otros días festivos.
En 1977 el Santuario organizó un concurso internacional, y el 19 de Diciembre del año siguiente, un jurado internacional escogió la propuesta del arquitecto griego Alexandros Tombazis. La obra se inició en Febrero de 2004, y la colocación de la primera piedra tuvo lugar el 6 de Junio de 2004, Solemnidad de la Santísima Trinidad.
Fue bendecida el 12 de Octubre de 2007 por el Cardenal Tarsicio Bertone, secretario de estado del Vaticano y legado del Papa Benedicto XVI para la clausura del nonagésimo aniversario de las Apariciones de Nuestra Señora de Fátima.
El edificio tiene forma circular con 125 metros de diámetro, sin apoyo intermedio y un volumen de casi 130.000 metros cuadrados. La altura del edificio es de 18 metros.
Dispone de un total de 8.638 lugares sentados, incluyendo 76 lugares para personas con dificultades motoras. Cuenta con sistema de ventilación, calefacción y aire acondicionado para regular la renovación
de aire y la temperatura ambiente.
La Puerta Principal, dedicada a Cristo, está realizada en bronce, tiene 8 metros de altura con un área
de 64 metros cuadrados, compuesta por cuatro puertas, con un peso de 3.200 kg cada una.
A ambos lados de la puerta principal, dos paneles de vidrio con cuatro citaciones bíblicas constituyen
un monumento a la Palabra de Dios, a la universalidad de los peregrinos de Fátima y a la Santísima Trinidad. Las puertas laterales, también en bronce, están dedicadas a los doce Apóstoles. Un texto bíblico gravado en la franja superior identifica al Apóstol.
Colocado en el frontal del altar, está un fragmento de mármol de la tumba del Apóstol S. Pedro, sobre
la cual está construida la Basílica del Vaticano, con la inscripción siguiente: "Fragmento de piedra retirado del sepulcro de S. Pedro Apóstol y bendecido por el Sumo Pontífice el día 9 de Marzo del Año del Señor
2004". Esta reliquia, según el Papa Juan Pablo II, que la ofreció al Santuario de Fátima, debe servir de estímulo para todos cuantos vengan a visitar el nuevo templo, en el sentido de cultivar la unión a la autoridad suprema de la Iglesia.
El Crucifijo en bronce y suspendido sobre el altar, tiene 7,5 metros de altura y se encuentra sobrepuesto al Cordero del panel. Representa a Cristo que se ofreció voluntariamente por nosotros, vivo, glorioso, dispuesto a abrazar el mundo y a desprenderse de la cruz.
La Imagen de Nuestra Señora de Fátima, escultura de libre creación, representa a Nuestra Señora joven, con los brazos abiertos y dejando ver el Corazón Inmaculado y el Rosario. Esculpida en mármol de Carrara.
El panel del Presbiterio, mosaico con cerca de 500 metros cuadrados, cubre la pared curva del fondo
del presbiterio, realizado en terracota dorada y moldeada manualmente. El color del oro significa la santidad y la fidelidad a Dios. Habiendo varios Sagrarios en este complejo y previéndose que este templo
venga a ser muy visitado, no hay un sagrario, pero se encuentra una Capilla para la Sagrada Reserva Eucarística por detrás de la zona del altar.
En plano subterráneo y entre la Iglesia de la Santísima Trinidad y el recinto del Santuario, está el área de la Reconciliación, teniendo acceso a la zona a través de dos escaleras y dos rampas. También en esta
zona se encuentran las Capillas del Sagrado Corazón de Jesús, con 16 confesionarios, Capilla del Inmaculado Corazón de María, con 12 confesionarios, Capilla de la Resurrección de Jesús, con 16 confesionarios, Capilla de la Muerte de Jesús con 600 lugares y la Capilla del Santísimo Sacramento, destinada al Lausperene, con 200 lugares. En el exterior, a Nordeste de la nueva Iglesia, se encuentran la estatua de 3,5 metros, en bronce, de Juan Pablo II y la estatua del Papa Pablo VI, de rodillas, representando su peregrinación a Fátima en 1967. Al suroeste de la Iglesia está la estatua de Pio XII, realizada en mármol blanco.

Sala de video
La sala de video está cerca de la salida lateral norte del santuario, por detrás de la encina grande. Hay 50 asientos y se puede ver videos sobre el Mensaje de Fátima.

Casas de Retiros de Nuestra Señora del Carmen y de Nuestra Señora de los Dolores
En el lado norte y sur del recinto de oraciones hay dos edificios: casa de Retiros de Nuestra Señora de los Dolores y de Nuestra Señora del Carmen. Hay alojamientos para retiros y encuentros para enfermos y para participantes de organizaciones católicas.
La Casa de Nuestra Señora del Carmen fue inaugurada por el Cardenal D. Antonio Ribeiro el 13 de Mayo de 1986. Aquí están la Rectoría, el SEAD (Servicio de Administración), SEPE (Servicio de Peregrinos), SEAL (Servicio de Alojamiento), SESDI (Servicio de Estudios y Difusión), SEPALI (Servicio de Liturgia) y el Museo.
En la entrada se puede ver una imagen de Nuestra Señora de 1931. Es un trabajo del escultor Antonio Teixeira López que la ha ofrecido al santuario en 1932.

Centro Pastoral Pablo VI
El Centro Pastoral Pablo VI está situado al otro lado de la Avenida D. José Alves Correia da Silva. Tiene ese nombre en homenaje al Papa peregrino de Fátima el 13 de Mayo de 1967.
La primera piedra fue bendecida el 13 de Mayo de 1979 por el Cardenal Franjo Seper, entonces prefecto
de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la fe. El centro fue inaugurado por el Papa Juan Pablo II el 13 de Mayo de 1982.
Tiene 4 pisos y una área de 14.000 m2. Es un trabajo del arquitecto José Carlos Loureiro de Oporto.
Hay un gran anfiteatro con 2.124 lugares, sala s para encuentros, una capilla y dormitorios con self service.

El centro tiene obras de arte:
-“La Pastorcita”: en bronce en la entrada; es un trabajo del escultor José Rodrigues;
-“Cristo resucitado”: en bronce y mide 4 m. Está en el anfiteatro y es un trabajo del Prof. Lagoa Henriques.
-“Madre del Bueno Pastor”: es una imagen de Nuestra Señora en mármol de Estremoz y está en la sala del “Bueno Pastor”. Es un trabajo de la escultora Graça Costa Cabral.
-“Cristo Crucificado”: en madera y está en la sala “Bueno Pastor”. Es un trabajo de la escultora Maria Irene Vilar.
-Vidriera representando el Bueno Pastor: está en la capilla y es un trabajo del pintor Júlio Resende.
-Imagen de Nuestra Señora: delante del edificio. Es un trabajo del escultor Domingo Soares Branco.

OTROS LUGARES
Hay lugares que son complementarios y que están cerca del camino que los pastorcitos tomaban de Aljustrel para la Cova da Iría. Los lugares son complementarios porque completan el conocimiento que merece la visita al Santuario.

Casa de Francisco y Jacinta



Aquí nacieron los Beatos Francisco y Jacinta, los dos hijos más pequeños de la familia Marto.
El cuarto a la izquierda fue donde Francisco murió después de una enfermedad de tres meses. Nuestra Señora se apareció allí a los dos pastorcitos.
La casa pertenece al santuario desde el 9 de Noviembre de 1996. Más tarde fue reconstruida.

Casa de Lucia



Lucía nació en esta casa y vivió allí hasta sus 14 años. Lucía de Jesús era la más pequeña de seis hermanos. Fue en esta casa donde tuvieron lugar los primeros interrogatorios a los pastorcitos. En el huerto hay higueras, bajo cuya sombra los niños jugaban.
Lucía ofreció la casa al santuario el 17 de Noviembre de 1981. El Santuario tomó posesión de la casa en 1986.
Alrededor de la casa, el espacio fue modificado y se construyó un nuevo puesto de acogida e informaciones, que fue inaugurado el 13 de Agosto de 1994.

Casa-Museo de Aljustrel
Cerca de la casa de Lucía, está la Casa-Museo de Aljustrel. Era de Maria Rosa, madrina de bautismo de Lucía. Fue un centro de etnografía regional. Más tarde, fue adquirido por el Santuario. La casa fue reconstruida e inaugurada el 19 de agosto de 1992. El Museo nos muestra como era la vida en el pueblo en la época de las apariciones.

Pozo del Arneiro
El Pozo del Arneiro fue donde el Ángel de Portugal apareció en el verano de 1916. También fue en el pozo que Jacinta tuvo una visión del santo Padre, llorando y rezando de rodillas en una casa muy grande.
Las imágenes del Ángel de Portugal y de los tres pastorcitos son de la escultora María Irene Vilar y fueron inauguradas el 13 de Octubre de 1992.

Valinhos
Valinhos es el lugar donde Nuestra Señora se apareció por 4 vez, el 19 de Agosto de 1917. Está entre la VIII y IX estaciones del vía-crucis. El monumento fue ofrecido por los católicos húngaros y inaugurado el 12 de Agosto de 1956. La imagen es un trabajo de la escultora María Amélia Carvalheira da Silva y el nicho del arquitecto Antonio Lino.

Loca do Cabeço o Loca do Anjo
Según la Hermana Lucía, es el lugar donde el Ángel se apareció a los Pastorcitos la primera y tercera vez.
Aquí el Ángel les dio la Comunión y les enseñó las oraciones:
“Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.”
“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los Sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María, os pido la conversión de los pobres pecadores.”
Las imágenes del Ángel y de los tres Pastorcitos son de María Amélia Carvalheira da Silva. Fueron inauguradas el 12 de Agosto de 1958. La verja de hierro es obra de Domingo Soares Branco.

Vía-Crucis y Calvario




El Vía-Crucis empieza en la Rotonda Sur (Rotonda de Santa Teresa de Ourém) y sigue el camino que los pastorcitos tomaban para la Cova da Iría. Termina en la Capilla de San Esteban (Calvario Húngaro). Las 14 estaciones y la capilla fueron ofrecidas por los católicos húngaros refugiados en los países de Occidente, según idea del P. Elías Kardos (húngaro). Es un trabajo del arquitecto húngaro Ladislau Marec.
La primera piedra del Vía-Crucis fue bendecida el 21 de Junio de 1959 y la primera piedra de la Capilla
el 11 de Agosto de 1962.
Las estaciones del Vía-Crucis y la Capilla de San Esteban fueron bendecidas el 12 de Mayo de 1964.
La XV estación del Vía-Crucis fue inaugurada y bendecida el 13 de Octubre de 1992. Fue ofrecida por la parroquia húngara de Lajosmize que estuvo representada en la inauguración por el Padre P. Asztalos
Jósef y por un grupo de parroquianos. Estuvieron también dos obispos húngaros y el embajador de
Hungría en Portugal. Fue una señal de gratitud por la resurrección de Hungría.
Los cuadros de las estaciones y la imagen de Nuestra Señora Patrona de Hungría en la Capilla son un trabajo de Maria Amélia Carvalheira da Silva. Las imágenes en el Calvario son del escultor Domingo Soares Branco.
Las once vidrieras de la Capilla son del pintor húngaro Pedro Prokop y representan Santos húngaros.
Los dos grandes mosaicos en el techo de la Capilla (1994) representan la aparición de Nuestra Señora a los tres pastorcitos (rodeada de los siete dolores) y la consagración de la nación húngara a Nuestra Señora, realizada por el rey Santo Esteban (rodeada de las siete alegrías). Los mosaicos son de Pedro Prokop y fueron realizados en Roma con piedras de mármol traídas de todo el mundo.

Iglesia Parroquial
La Iglesia Parroquial está a 1 km de Aljustrel y a 2 km del santuario. En la entrada, a la izquierda de la puerta principal está la Pila Bautismal donde los Pastorcitos fueron bautizados. Fue también aquí donde Lucía hizo su Primera Comunión, Francisco pasaba horas en oración y Jacinta tuvo una aparición de Nuestra Señora que le enseño a meditar el rosario. En el último altar, a la derecha, está la imagen de Nuestra Señora del Rosario que Lucía ha mencionado en sus memorias cuando habla de su Primera Comunión.
En el exterior hay una imagen de Nuestra Señora y de los Beatos Francisco y Jacinta. Es un trabajo de Prof. Jaime Santos y fueron esculpidas por Manuel Machado. Las dos imágenes fueron bendecidas el 21 de Mayo de 2000 por P. Antonio Lopes de Sousa, capellán del Santuario.

D. José Alves Correia da Silva
D. José Alves Correia da Silva era el Obispo de la Diócesis de Leiria después de las apariciones. Vino a Cova da Iría la primera vez el 14 de Septiembre de 1921. Escribió el primero documento acerca de las apariciones el 3 de Mayo de 1922 nombrando la Comisión del Proceso Canónico. Presidió por primera vez una ceremonia oficial en Cova da Iría el 26 de Junio de 1927.
El 13 de Octubre de 1930 en la Carta Pastoral “La Divina Providencia” declaró las apariciones dignas de fe y autorizó el culto de Nuestra Señora de Fátima.

Cardenal Ángelo Rocalli
Futuro Papa Juan XXIII, vino a Fátima como Cardenal de Venecia el 13 de Mayo de 1956.

Papa Pablo VI
Vino a Fátima, como peregrino, el 13 de Mayo de 1967, año del cincuentenario de las apariciones.

Cardenal Albino Luciani
Futuro Papa Juan Pablo I, vino a Fátima como Cardenal de Venecia el 10 de Julio de 1977.

Papa Juan Pablo II
Vino a Fátima como peregrino el 12 y 13 de Mayo de 1982 para agradecer a Nuestra Señora el haber salvado la vida del atentado del 13 de Mayo de 1981, en la Plaza de S. Pedro. Volvió a Fátima el 13 de Mayo de 1991 y el 13 de Mayo de 2000.

María Carreira – María de la Capilla
Primera servidora de Nuestra Señora. Murió el 21 de Marzo de 1949.
João Carreira – João de la Capilla
Hijo de María Carreira, fue el primer sacristán de la Capilla de las Apariciones. Vivió sus últimos años en el santuario, donde murió el 6 de Abril de 1975. Nuestra Señora habló de él en una de las apariciones.

Padre de Lucía – António dos Santos
Nació el 3 de Enero de 1868 y murió el 31 de Julio de 1919.

Madre de Lucía – Maria Rosa
Nació el 6 de Julio de 1869 y murió el 16 de Julio de 1942.

Madre de Francisco y Jacinta – Olímpia de Jesus
Nació el 31 de Mayo de 1869 y murió el 3 de Abril de 1956.

Padre de Jacinta y Francisco – Manuel Pedro Marto
Conocido como “Tío Marto”, nació el 30 de Julio de 1873 y murió el 3 de Febrero de 1957.

Hermana de Lucía – Maria dos Anjos
Nació en Aljustrel el 13 de Agosto de 1891 y murió el 26 de Agosto de 1896.
Era muy conocida porque los peregrinos hablaban con ella para conocer lo que ocurrió en las apariciones y para saber como era la vida de los Pastorcitos. Era la mayor de los hermanos de Lucía.

Monumento al Peregrino
El monumento al peregrino esta en la Rotonda de Nuestra Señora de la Encarnación (Rotonda Norte). Fue bendecido por D. Serafim de Sousa Ferreira e Silva el 27 de Octubre de 1990.
Es una iniciativa del Rotary Club de Fátima en homenaje al peregrino anónimo que vino, acreditó y difundió el nombre de Fátima.

Monumento a los Pastorcitos
El monumento a los Pastorcitos está en la Rotonda de Santa Teresa de Ourém (Rotonda Sur). Es un trabajo del escultor Fernando Marques y del arquitecto Francisco Marques, (padre e hijo).
Los Pastorcitos están representados caminando en una base sinuosa, relacionada con el camino de Aljustrel para Cova da Iría. No solo es un camino físico para el lugar de pastoreo y, consecuentemente, para lugar de las apariciones, pues también es camino espiritual para la inmortalidad, en una ascensión infinita. El elemento vertical en el extremo representa la relación entre la tierra y el cielo dirigiendo la mirada hacia lo alto.
Las imágenes son de piedra y el elemento vertical de acero inoxidable.
Hay agua en uno de los lados haciendo relación a la laguna de Carreira del tiempo de la Apariciones.
El monumento fue una iniciativa de la Asociación de Fátima Cultural y fue inaugurado y bendecido el 10 de Junio de 1997 por D. Serafín de Sousa Ferreira e Silva.

Monumento al Ángel de Portugal
El monumento al Ángel de Portugal está al final de la calle Rua Ánjo de Portugal, dando el nombre a la rotonda. Es un trabajo del escultor João de Sousa Araújo.
La escultura es de bronce y tiene una base de piedra de la región. Alrededor tiene vegetación típica de la Serra D’Aire.
La iniciativa es de la Associação Fátima Cultural para conmemorar los 80 años de las apariciones del Ángel a los Pastorcitos.
La inauguración fue el 29 de Septiembre de 1996, día de la Fiesta Litúrgica de los Arcángeles S. Miguel, Gabriel y Rafael.

---oOo---


Queridos hermanos:
Con este vídeo, que titulamos “Un día sin peregrinación”, deseamos mostraros lo que es el recinto en un día cualquiera, sin la aglomeración de una peregrinación oficial, en la que se pone a tope como habéis podido ver en otros vídeos.
Aunque este vídeo está filmado en un día normal, veréis que Nuestra Señora no está nunca sola, pues la Capelinha de las Apariciones, centro neurálgico del Santuario, siempre se encuentra muy visitada.
Siempre con María,
Lola y Emilio.

Un día sin Peregrinación-NVEExport.wmv


NOTICIAS DESDE FÁTIMA

PEREGRINACIÓN DESDE POLONIA A FÁTIMA EN BICICLETA.
" 4.386 Km por la Familia, Europa y el Futuro".

Sesenta y ocho peregrinos-ciclistas de Polonia, llegaron esta mañana, 23 de julio, al Santuario de Fátima. A la llegada, por detrás de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, fueron recibidos por el Rector del Santuario, Padre Virgilio Antunes, y también por el Obispo D. Kazimierz Górny, de la diócesis polaca de Rzeszów, lugar de donde salió este grupo de peregrinos.
Esta iniciativa estuvo a cargo del Club Católico Deportivo “ALPIN” de Juan Pablo II. Su propósito ha sido el prestar homenaje a Nuestra Señora de Fátima y agradecerle todas las gracias concedidas a Polonia y a los polacos.
Después de recorrer los 4.386 kilómetros, desde el día 20 de junio, el grupo de ciclistas, que incluye cinco señoras y cinco sacerdotes, alcanzó la meta final: el Santuario de Fátima.
A la llegada, además del Obispo polaco, que se traslado desde Polonia para recibir y acompañar al grupo en Fátima y de la presencia del Rector del Santuario, se unieron a la comitiva de bienvenida, familiares de los ciclistas y otros peregrinos que saludaron con una salva de aplausos a los peregrinos atletas.
La devoción a Nuestra Señora, el amor a Juan Pablo II y el deporte unen a todas estas personas, siendo varias las peregrinaciones que han realizado, como Roma y Lourdes. Siendo este año Fátima la meta final, incluyendo paradas en otras ciudades-santuarios, como Mariazell (Austria), La Salette (Francia) y Santiago de Compostela (España).
En declaraciones a la Sala de Prensa del Santuario de Fátima, D. Kazimierz Górny transmitió su alegría por poder acoger al grupo en esta su primera peregrinación a este Santuario. Recordando a los cinco sacerdotes-ciclistas que orientaron espiritualmente a los ciclistas-peregrinos, procurando sensibilizarlos en la visión implícita del lema escogido para la peregrinación “Familia, Europa, Futuro”, basado en el lema
de la diócesis de Rzeszów: “Defender la vida y la familia”.
Uno a uno fueron recibidos y saludados, dándole la bienvenida D. Kazimierz Górny y el P. Virgilio Antunes, desde el joven ciclista de 13 años hasta el mayor, con 67 años de edad.
El grupo de ciclistas agradeció a los dos agentes de la GNR, (Policía de Tráfico) que les habían acompañado durante el recorrido por Portugal.
El grupo permanecerá en Fátima hasta el sábado próximo, teniendo marcadas varias celebraciones religiosas en el Santuario, siendo la primera la de ir a saludar a Nuestra Señora después de la llegada y saludos de bienvenida.

Centro de Comunicación Social
Santuario de Fátima – Rectoría.




A continuación, os ponemos un vídeo de fotos del Poço do Arneiro, donde tuvo lugar la segunda Aparición del Ángel a los tres Pastorcitos. Se trata de una serie de fotografías realizadas en este bello lugar, lleno de vegetación como podréis observar, donde existe un monumento al Ángel y a los tres Pastorcitos, y en donde hace algún tiempo, había una mujer, sobrina de Lucía, que te ofrecia beber un poco de agua de este pozo.

Vídeo-Fotos Poço do Arneiro-NVEExport.wmv


LOS PASTORCITOS





Lucía de Jesús Santos




Lucía nació en Aljustrel, Fátima, el 22 de Marzo de 1907. Fue bautizada el 30 de Marzo de 1907.
Salió de Fatima e ingresó en el asilo de Vilar en Oporto el 17 de Junio de 1921. Fue para Tuy, España, el 24 de Octubre de 1925 donde ingresó como postulante en el Instituto de Santa Dorotea y en el 26 de Octubre marchó para el convento de Pontevedra.
El 20 de Julio de 1926 regresa a Tuy, donde comienza noviciado el 2 de Octubre de 1926.
Hizo su profesión religiosa de votos temporales el 3 de Octubre de 1928 y los perpetuos el 3 de Octubre de 1934, en Tuy.
Lucía regresó a Portugal el 17 de Mayo de 1946 y estuvo en Fátima en el 20 a 22 de Mayo.
Lucía ingresó en el Carmelo de Santa Teresa en Coímbra el 25 de Marzo de 1948 y tomó el nombre de Hermana Maria Lucía de Jesús y del Corazón Inmaculado.
Volvió a Fatima: el 13 de Mayo de 1967 en el cincuentenario de las apariciones a petición del Papa Pablo VI; el 12 y 13 de Mayo de 1982; el 12 y 13 de Mayo de 1991; el 12 y 13 de Mayo de 2000 en las peregrinaciones del Papa Juan Pablo II.
Nuestra Señora se le apareció el: 26 de Agosto de 1923, en el Asilo de Vilar; 10 de Diciembre de 1925 y 15 de Febrero de 1926 en Pontevedra (la revelación de la devoción de los cinco primeros sábados); 13 de Junio de 1929 en Tuy (petición de la consagración de Rusia y la aparición de la Santísima Trinidad).
El 17 de Diciembre de 1927, la Hermana Lucía escribió las apariciones de Pontevedra: de Nuestra Señora y del Niño Jesús el 10 de Diciembre de 1925; y del Niño Jesús el 15 de Febrero de 1926.
Por orden del obispo de Leiria, D. José Alves Correia da Silva, Lucía escribió sus Memorias:
Primera Memoria en Diciembre de 1935 acerca de Jacinta.
Segunda Memoria el 21 de Noviembre de 1937 acerca de las apariciones del Ángel y de Nuestra Señora.
Tercera Memoria el 31 de Agosto de 1941, las dos partes del secreto: la visión del infierno y la devoción al Inmaculado Corazón de Maria.
Cuarta Memoria el 8 de Diciembre de 1941 acerca de Francisco y la descripción pormenorizada de las Apariciones del Ángel y de Nuestra Señora.
Quinta Memoria el 23 de Febrero de 1989 acerca de su padre.
Sexta Memoria el 25 de Marzo de 1993 acerca de su madre.
Estas dos últimas a petición del Sr. Rector del Santuario.
En Diciembre de 2000, fue editado su libro “Apelos da Mensagem de Fátima”. Son textos que la Hermana Lucia escribió durante varios años como respuesta a preguntas que le iban haciendo. El libro es para los peregrinos de Fátima y fue terminado el 25 de Marzo de 1997.

Francisco Marto



Francisco nació el 11 de Junio de 1908 en Aljustrel, Fátima. Fue bautizado el 20 de Junio de 1908.
Cayó enfermo, víctima de neumonía en Octubre de 1918.
Falleció en Aljustrel el 4 de Abril de 1919. Francisco fué sepultado en el cementerio de Fátima. El 17 de Febrero de 1952, sus restos mortales fueron exhumados y después fue transladado para la Basílica del Santuario el 13 de Marzo del mismo año.
Su gran preocupación era “consolar a Nuestro Señor”. El espíritu de amor y reparación por las ofensas cometidas contra Dios fue la característica de su vida tan corta. Pasaba horas en oración “pensando en Dios”. Era un contemplativo.
Fué beatificado por el Santo Padre el 13 de Mayo de 2000.


Jacinta Marto





Jacinta nació el 11 de Marzo en Aljustrel, Fátima. Fue bautizada el 19 de Marzo del mismo año.
Cayó enferma, víctima de neumonía en Octubre de 1918. Estuvo internada en el Hospital de Vila Nova de Ourém del 1 de Julio hasta 31 de Agosto de 1919 y más tarde en el Hospital D. Estefanía, en Lisboa desde el 2 de Febrero de 1920, donde murió el 20 de Febrero de 1920.
Desde el 21 de Enero hasta el 2 de Febrero de 1920, Jacinta estuvo en el orfanato de Nuestra Señora de los Milagros, en la calle de la Estrela, en Lisboa, una casa fundada por D. María da Purificaçao Godinho, a quien Jacinta llamaba “Madrinha”.
Fue celebrada una misa de cuerpo presente en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, en Lisboa, donde su cuerpo estuvo hasta el 24, día en que su tumba fue transportada para el cementerio de Vila Nova de Ourém. Allí quedó…
Allí se quedó en el sepulcro de la familia del Barón de Alvaiázere, en el día 12 de Septiembre de 1935, Jacinta fue trasladada para el cementerio de Fátima y entonces su ataúd fue abierto. El 30 de Abril de 1951 fue hecho el reconocimiento canónico del cuerpo. Jacinta fue finalmente trasladada para la Basílica del Santuario el 1 de Mayo de 1951.
Nuestra Señora se le apareció cinco veces en la Cova da Iría y una en Valinhos. Pero también se le apareció unas veces más en su casa cuando estaba enferma, en la iglesia parroquial en el Jueves de Ascensión y en Lisboa (en el orfanato y en el hospital).
Jacinta tuvo una visión del Santo Padre en el Pozo del Arneiro y otra más en Loca do Cabeço.
El espíritu de sacrificio fue característica en su vida llevada por la preocupación de la salvación de los pecadores y del desagravio del Inmaculado Corazón de Maria; de todo ofrecía sacrificio a Dios, como el Ángel les dijo, diciendo la oración que Nuestra Señora les había enseñado: «Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en desagravio por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María.»
Tenía un gran amor al Inmaculado Corazón de Maria, al Santo Padre y a los pecadores. Fue el Dr. Eurico Lisboa el que recomendó la ida de Jacinta a Lisboa y el Dr. Leonardo de Sousa Castro Freire quien la operó el 10 de Febrero de 1920.
Jacinta fue beatificada en Fatima por el Santo Padre el 13 de Mayo de 2000.



BEATIFICACIÓN DE FRANCISCO Y JACINTA MARTO.

D. José Alves Correia da Silva había tomado posesión de la Diócesis de Leiria el 4 de Agosto de 1920. Pero hasta el 3 de Mayo de 1922 no publicó una Provisión creando una comisión de peritos para analizar, con rigor e imparcialidad, los hechos ocurridos en Fatima.
El informe de la Comisión Canónica quedó concluido el 13 de Abril de 1930, entregado al Sr. Obispo lo aprueba al día siguiente. De este informe podemos transcribir los siguientes párrafos: “Nada prueba que alguno de los niños faltase conscientemente a la verdad. Nada prueba, tampoco, que alguno de ellos llegase a ser víctima de cualquier ilusión o alucinación. Nadie puede dudar de su sinceridad.”
“Las terribles amenazas que les fueron dirigidas, hasta por la misma autoridad administrativa y las duras provocaciones que fueron sujetos, aunque logran intimar a Jacinta y a Francisco hasta el punto de hacerles llorar, no les impiden mantenerse en sus afirmaciones y ni siquiera son capaces de arrancarles el secreto que la aparición les comunicó religiosa e inviolablemente con una fidelidad y una firmeza a toda prueba, imposible de explicar en su tan tierna edad sin una asistencia especial de lo Atto.”
“La sensatez de sus respuestas, unida a una ingenuidad infantil, revela un espíritu normal, una imaginación serena y calma, un buen sentido común fuera de lo vulgar.”
“La actitud tanto de los padres de Lucía como de los padres de Francisco y Jacinta, correcta y absolutamente desinteresada, favorece aún mas la veracidad de los niños”.
“La muerte edificante de Francisco Marto y la muerte no menos edificante de su hermana Jacinta, verdaderamente extraordinaria por las circunstancias que la envolvieron, con la confirmación implícita hecha tanto por uno como por la otra, de todas las declaraciones, que hasta entonces habían hecho relativas a las apariciones, son elementos de prueba que no se deben despreciar.”
“Y como confirmación última, definitiva y irrefragable de que la Santísima Virgen apareció en Fátima para salvación de tantas almas, está ahí para atestiguarlo la larga serie de curas milagrosas, muchas de ellas constatadas como tales por el veredicto de la ciencia.”
En estos términos, D. José Alves Correia da Silva, por la carta pastoral fechada el 30 de Octubre de 1930: “Declara dignas de fe las apariciones a los niños en la Cova da Iría, Fátima, en los 13 de Mayo a Octubre de 1917.” “Permite oficialmente el culto de Nuestra Señora de Fátima.”.
Así, dadas las señales de veneración manifestadas por el pueblo a los videntes fallecidos, en buena hora en 1946 se iniciaron los primeros pasos para sus Causas de Canonización. Los procesos de Beatificación comenzaron el 30 de Abril de 1952. Con la publicación de las Posiciones sobre la santidad de vida, virtudes y milagros de los dos Pastorcitos, documentos firmados por el entonces Canónigo Juan Pereira Venancio, mas tarde Obispo de la Diócesis de Leiria.
Los procesos fueron enviados a la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, en el Vaticano: de Jacinta el 2 de Julio de 1979, de Francisco el 3 de Agosto del mismo año.
Los dos procesos tuvieron un curso favorable, y el 13 de Mayo de 1989, el Santo Padre Juan Pablo II decretó solemnemente la Heroicidad de las Virtudes de los Siervos de Dios, Francisco y Jacinta Marto, concediéndoles el título de Venerables.
Pero como era necesario un milagro para la beatificación de los no-mártires (era la situación de los dos videntes) y el milagro debería ser reconocido científicamente, así fue presentado el caso de Maria Emilia Santos que estuvo paralitica durante 22 años e insensible de la cintura para bajo; La enferma ha hecho sucesivas novenas a los pastorcitos. En la noche del 25 de Marzo de 1987, ha escuchado una voz que le ha dicho: “Siéntate que puedes”.
Pasó a ir en silla de ruedas y continuó haciendo sus novenas. El día 20 de Febrero de 1989, día del aniversario de la muerte de Jacinta, consiguió levantarse, dio sus primeros pasos sin dolores y a caminar libremente.
Después de los exámenes efectuados en Roma, la cura fue científicamente confirmada por unanimidad como un milagro por la Consulta Médica del Vaticano. El caso siguió para la apreciación de los Consultores Teólogos y también de la Asamblea de los Obispos y Cardenales de la Congregación de los Santos. Recibiendo el parecer favorable, el caso fue presentado al Santo Padre Juan Pablo II el 28 de Junio de 1999 que ordenó la promulgación del respectivo decreto. Así, el periódico del Vaticano L’Osservatore Romano, año XXX, n.º 27 del 3 de Julio de 1999, p.2, publicó la noticia, atribuyendo el milagro a la intercesión de los Venerables Francisco y Jacinta Marto; El texto fue publicado en Acta Apostolicae Sedis, año y volumen XCII, n.º 1 del 10 de Enero de 2000, p. 74-75.
Finalmente, el 13 de Mayo de 2000, en el Santuario de Fatima, en la celebración eucarística, el Papa Juan Pablo II declaró solemnemente:”Concedemos que de hoy en adelante los Venerables Siervos de Dios Francisco Marto y Jacinta Marto sean llamados Beatos, y pueda celebrarse anualmente, en lugares y forma según derecho, la fiesta de Francisco y Jacinta Marto en el 20 de Febrero.”

DETALLE DE LAS CASAS DE LOS PASTORCITOS EN ALJUSTREL.














BODEGA



Solemnidad de la Asunción de María celebrada en Fátima.doc

La fiesta de la Asunción de Nuestra Señora atrae al pueblo cristiano.

Desde esta mañana a primera hora, eran muchas las familias presentes en el Santuario, en este día en el que la Iglesia celebra la solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora a los Cielo, el 15 de Agosto.
La Capilla de las Apariciones está hoy más florida, como en los días de las grandes peregrinaciones. Muchos ramos de flores, dejados por los peregrinos como oferta a Nuestra Señora y, hoy en especial, de color blanco, todos fueron colocados en los muros que cercan el que es espacio central de Santuario.
Las celebraciones de esta mañana, presididas por el Obispo de Leiria-Fátima, dieron comienzo en la Capilla de las Apariciones con el rezo del Rosario. El calor era intenso, por lo que los peregrinos buscaban espacios con sombra en el recinto del Santuario, donde fue celebrada la Eucaristía Internacional.
“Una obra de primera belleza de Dios y el misterio de la asunción de Nuestra Señora al Cielo, que vive hoy la Iglesia”, comenzó por anunciar D. Antonio Marto al comienzo de la misa.
En la homilía, afirmó que esta solemnidad “es una fiesta que nos llena de alegría” y que “atrae al pueblo cristiano”, porque “nuestro pueblo intuye por el corazón y sabe por la fe que esta fiesta de la Asunción de Nuestra Señora al Cielo pone a nuestra contemplación el mayor misterio del amor de Dios”.
Ese misterio, continuó, consiste en dos aspectos esenciales, “el del amor eterno y santo de Dios que se revela en María” y “nos recuerda que solo el amor nos hace entrar en el Reino de Dios”.
Dirigiéndose a todos los cristianos, engrandeció el mensaje de esperanza a que este día conduce, la esperanza de poder confiar la vida a esta Madre que no está lejos de cada uno de nosotros”.
“Cuando dejamos entrar a Dios, Él hace maravillas como hizo con María”, Dijo D. Antonio Marto engrandeciendo el desencanto que tiene la vida para quien se aparta de Dios”.
“Cuando Dios desaparece del horizonte de la vida de los hombres, entonces cada hombre y casa mujer queda más solo, mas abandonado, más triste, más desencantado de la vida. Cuando Dios desaparece de la vida y de la cultura de la sociedad, la sociedad queda más dividida, más separada, más confusa y más violenta”.

LeopolDina Simoes - Sala de Prensa
Santuario de Fátima.



Queridos hermanos:
Os ponemos a continuación un vídeo de Fátima, que lo titulamos “La Llamada”, y lo hemos llamado así porque comienza con el campanario de la Basílica tocando al rezo del Santo Rosario. Se pueden ver las campanas en movimiento y a continuación el Recinto del Santuario lleno, apreciándose como sigue entrando personas, con el comienzo de la oración.
Bien, pues esperamos lo consideréis de interés y, como siempre, estamos a vuestra disposición para cuantas aclaraciones y explicaciones podáis desear.
Paz y Bien para todos con María,
Lola y Emilio.

-3- La Llamada.-NVEExport.wmv



01 Madre Peregrina.mp3


Basílica de Nuestra Señora del Rosario Santuario de Cova da Iría - Fátima.

Sagrado Corazón con las fuentes en el centro del Recinto

Altar Mayor para las celebraciones en el Recinto.

Vista del Recinto un día de Peregrinación




Vista del Recinto del Santuario, Capelinha de las Apariciones a la derecha e Iglesia de la Santísima Trinidad al fondo.





Columnata




Detalle Vía Crucis de la Columnata - Recinto Santuario.










Capilla actual en la antigua celda de Sor Lucía en Pontevedra (España)..

La Generación del Inmaculado Corazón de María

La Madre te llama a ti, la Madre le llama a Usted, no le cierre su corazón; lo necesita para salvar a los hijos alejados de su amor de Madre lastimado, herido, rodeado de espinas que esos hijos que viven en las tinieblas y en el pecado le clavan continuamente.
Tú, cual sea tu nombre, al menos, procura consolarla y desagraviarla cumpliendo todos los pedidos que le hizo a la Hna. Lucía en Pontevedra; prometiéndole a continuación que las almas que acojan la devoción a su Inmaculado Corazón, “practiquen y difundan sus pedidos serán queridas por Dios, como flores puestas por Mí para adornar su Trono”.
A continuación os detallamos la aparición en la cual el Niño Dios, como de diez años, nos presenta el Corazón de su Madre rodeado de espinas y pidiéndonos reparación. También habla la Madre presentando a la humanidad su Corazón traspasado por las espinas, pidiendo consuelo para Ella que sería la salvación de todos nosotros.
Lola y Emilio.


El Mensaje de Fátima en Pontevedra (España)

1. La promesa de venir a Pontevedra: 13 de julio de 1917.
En Pontevedra (España), decimos, la Virgen María vino a cumplir la promesa hecha en Fátima, el día 13 de julio de 1917, de pedir la comunión reparadora de los primeros sábados y la consagración de Rusia al Corazón de María. De esto último hablaremos en otro opúsculo, próximo a aparecer. Vamos a referirnos ahora únicamente a lo sucedido en Pontevedra, a fines del año 1925 y a principio del año 1926.
Lucía de Jesús llega a Pontevedra, para iniciar su preparación para el Noviciado de la Religiosas Doroteas, a fines de octubre de 1925. Durante más de cuatro años, abandonando a su casa de Aljustrel y los lugares inolvidables de las Apariciones, ha estado educándose, como interna, en un colegio de la ciudad de Porto. Es allí donde siente la llamada de Dios para la vida religiosa, y, desde allí, parte para Pontevedra a comenzar los meses preparatorios para el noviciado.
Las Religiosas Doroteas habían alquilado la antigua casa de los Marqueses de Riestra, en la Travesía de Isabel II, muy cerca de la hoy Basílica Santa María la Mayor. Es allí donde Lucía ocupa una habitación, hoy convertida en oratorio, y donde tiene lugar la Aparición de la Virgen, que viene a cumplir lo prometido en la Cova de Iría.
Recordemos primero el texto literal de Lucía en que la Virgen promete esta Aparición de Pontevedra. Lucía acababa de pedir, en ese 13 de julio de 1917, a la Virgen un milagro para que todos creyesen en sus apariciones. El texto de Lucía sigue literalmente así:
“En octubre diré quien soy y lo que quiero; y haré un milagro para que todos crean.
Sacrificaos por los pecadores, y decid muchas veces, especialmente siempre que hiciereis algún sacrificio:
‘Oh Jesús, es por vuestro amor, por la conversión de los pecadores, y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María.’
Al decir estas últimas palabras, abrió de nuevo las manos, como en los meses pasados. El reflejo parecía penetrar en la tierra; y vimos como un mar de fuego:
Sumergidos en este fuego (estaban) los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, llevada por las llamas que de las mismas salían, juntamente con nubes de humo. Caían hacia todas partes, semejantes al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio; entre gritos y gemidos de dolor y desesperación, que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. Debe haber sido a la vista de esto que yo di aquel ‘Ay’,
que dicen haberme oído.
Los demonios distinguíanse por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes como negros carbones en brasa.
Asustados, y como para pedir socorro, levantamos la vista hacia Nuestra Señora, quien nos dijo entre bondad y tristeza: Habéis visto el infierno, a donde van las almas de los pobres pecadores.
Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado.
Si hicieren lo que os digo, se salvarán muchas almas, y tendrán paz.
La guerra (de 1914-1918) va a terminar. Pero, si no dejan de ofender a Dios, en el Pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche alumbrada por una luz desconocida, sabed que es la señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, el hambre y las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre.
Para impedirlo vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Corazón Inmaculado, y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atendieren a mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz. Si no, esparcirá sus horrores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas.
Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará.
El Santo Padre (acabará por finalmente) me consagrará Rusia, que se convertirá; y será concedido al mundo algún tiempo de paz.
En Portugal se conservará siempre la doctrina de la de, etc…
En este texto precioso nos interesa, únicamente ahora, la promesa de: “vendré a pedir… la comunión reparadora de los primeros sábados.”

2. El cumplimiento de la promesa: 10 de diciembre de 1925.
Pues bien: esa promesa la cumple la Virgen el día 10 de diciembre de 1925, apareciéndose a Lucía, humilde postulante Dorotea, en su celdita de Pontevedra. Dejemos que la misma hermana Lucía, con una sencillez encantadora, nos narre los hechos maravillosos: J. M. J.
En el día 17 de diciembre de 1927 fui junto al Sagrario a preguntar a Jesús de qué modo satisfaría la petición que se le había hecho, ya que el origen de la devoción al Corazón Inmaculado estaba incluida en
el secreto que la Santísima Virgen le había confiado.
Con voz clara, Jesús le hizo oír estas palabras:
--Escribe, hija mía, lo que te piden; y todo lo que te reveló la Santísima Virgen en la aparición en que habló de esta devoción, escríbelo también. En cuanto al resto del secreto, el silencio continúa.
Pues bien, lo que en 1917 fue confiado a este respecto es lo siguiente:
Ella (es decir, Lucía, que habla en tercera persona) pidió que los llevara al cielo. La Virgen respondió:
--Sí; a Jacinta y a Francisco los llevo pronto; pero tú, Lucía (¡aquí se le escapó el nombre a la escritora!), te quedas aquí por algún tiempo. Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar. El quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado. A quien la abrazare, prometo la salvación; y esas almas (devotas del Corazón Inmaculado) serán queridas por Dios, como flores puestas por mí para adornar su trono.
--¿Y me quedo solita?, dije con tristeza.
--No, hija. Yo nunca te dejaré: mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios.
Día 10 de diciembre de 1925. Se le apareció la Santísima Virgen, y al lado, como suspendido en una nube luminosa, un niño.
La Santísima Virgen la ponía la mano en el hombro, y mostraba al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. En ese momento, dijo el niño:
--Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas, que los hombres ingratos le clavan sin cesar; sin que haya nadie que haga un acto de reparación para arrancárselas.
Inmediatamente dijo la Santísima Virgen:
--Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme; y di que:

“A TODOS LOS QUE, DURANTE CINCO MESES EN EL PRIMER SÁBADO SE CONFIESEN, RECIBAN LA SAGRADA COMUNIÓN, RECEN EL ROSARIO, ME HAGAN QUINCE MINUTOS DE COMPAÑÍA, MEDITANDO EN LOS QUINCE MISTERIOS DEL ROSARIO, CON EL FIN DE DESAGRAVIARME, LES PROMETO ASISTIR A LA HORA DE LA MUERTE CON TODAS LAS GRACIAS NECESARIAS PARA SU SALVACIÓN.”

Más abajo explicamos esta esplendida Promesa, y las condiciones requeridas por el cielo para gozar de sus frutos. Lucía, naturalmente, dio cuenta de esta Aparición a su confesor de entonces, el santo y venerable don Lino García. También se abrió a su Superiora, Madre Magalhaes. Estos comenzaron inmediatamente a practicar la devoción recomendada. Y Madre Magalhaes llegó hasta comunicarlo, pocos días después, al señor Obispo de Leiria. Sin embargo, las dificultades comenzaron. Así las cosas, el cielo interviene por segunda vez. Si la primera vez se habían aparecido a Lucía, en su habitación la Virgen y el Niño Jesús, la segunda vez se le aparece sólo el Niño Jesús, junto al portón del jardín, en un momento en que Lucía se disponía a realizar una de sus labores domésticas. Es mejor que la dejemos hablar:
“El día 15 de febrero de 1926 se le apareció de nuevo el Niño Jesús. Le pregunto si ya había propagado la devoción a su Santísima Madre.
Ella (Lucía) le expuso las dificultades que tenía el confesor. Que la Madre Superiora estaba dispuesta a propagarla, pero que el confesor había dicho que ella sola nada. Jesús respondió:
--Es verdad que tu Superiora sola nada puede; pero con mi gracia lo puede todo.
Presentó a Jesús la dificultad que tenían algunas almas en confesarse en el sábado; y pidió que fuera válida la confesión dentro de los ocho días. Jesús respondió:
--Sí; y hasta puede ser de muchos días más; con tal de que, cuando me reciban, estén en gracia, y tengan la intención de desagraviar al Corazón Inmaculado de María.
Ella (Lucía) preguntó:
--Mi Jesús, ¿y las que se olvidaren de formar esa intención?
--Jesús respondió:
--Pueden formarla en otra confesión siguiente, aprovechando la primera ocasión que tengan para confesarse.”
En un relato, redactado poco después del suceso, y últimamente publicado por Martin dos Reis, la Hermana Lucía narra, con el candor de aquellos años, una circunstancia, que es todo un encanto de sencillez evangélica:
“En el día 15 (de febrero de 1926) estaba yo muy ocupada con mi oficio, y casi no me acordaba de eso (de la aparición del día 10 de diciembre anterior). E iba a arrojar un cubo de basura fuera del jardín. Era allí donde algunos meses antes había encontrado un niño a quien había preguntado si sabía el Ave María. Respondiéndome que sí, le mandé que la dijese para yo oírla. Y, como él no se resolvía a hacerlo solo, la dije con él tres veces; y, al fin de las tres Ave Marías, le pedí que la dijese solo. No fue capaz de decir solo el Ave María. Le pregunté si sabía cuál era la Iglesia de Santa María. Me respondió que sí. Díjele que fuese allí todos los días y que dijese así:
‘Oh Madre mía del cielo, dadme a vuestro Niño Jesús.’
Le enseñé eso y me marché.
El día 15 de febrero de 1926, volviendo yo allí como de costumbre, encontré un niño que me pareció ser el mismo, y le pregunté:
--Bueno, ¿has pedido el Niño Jesús a la Madre del Cielo?
El niño se vuelve a mí y dice:
--Y tú, ¿has propagado por el mundo lo que la Madre del Cielo te pidió?
Y, en esto, se transforma en un Niño resplandeciente; conociendo entonces que era Jesús…”


El sentido del mensaje de Pontevedra
Esos son los hechos y los textos auténticos del maravilloso y esperanzador Mensaje que la Virgen promete en Fátima y viene a cumplir en Pontevedra. Esos hechos están garantizados por los documentos más fehacientes, y entran en lo más íntimo y esencial del Mensaje de Fátima. Pero es necesario que sean bien comprendidos.

1. Las condiciones
Expliquemos primero las condiciones. El texto auténtico de la Gran Promesa distingue con toda claridad cinco condiciones y una intención general que debe entrar en todas ellas.
a) En cinco primeros sábados de mes, seguidos. En la práctica de la Iglesia era ya muy común la comunión reparadora en los primeros sábados de mes, siguiendo la práctica de los nueve primeros viernes al Sagrado Corazón de Jesús. Pero la singularidad que aquí se propone consiste en ese número reducido de “cinco primeros sábados”. Una vez más las misericordias del Señor se complacen en manifestarse en una devoción a su Madre: de nueve primeros viernes, el Señor ha pasado a cinco primeros sábados.
Un confesor de Lucía habría de preguntarle un día el por qué de ese número. Lucía, después de haber recibido especiales luces de iluminación sobre este punto, recibía esta respuesta del Señor:
“Hija mía, la razón es sencilla: se trata de cinco especies de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:



1. Las blasfemias contra la Inmaculada Concepción.
2. Contra su virginidad.
3. Contra su maternidad divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.
4. Los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.
5. Los que ultrajan directamente en sus sagradas imágenes.”
Al mismo tiempo que recibía estas luces, la Hermana Lucía, por invitación de su confesor, pidió al Señor que aquellos que no pudieran hacerlo en sábado lo pudieran realizar al domingo siguiente. Recibió esta respuesta:
“Será igualmente aceptable la práctica de esta devoción en el domingo siguiente al primer sábado, cuando mis sacerdotes, por justos motivos, así lo concedieren a las almas.”
b) Confesión. Este acto no tiene otro tiempo limitado sino aquel elegido para que sea una vez para cada uno de los cinco primeros sábados. Adviértase que es necesaria la intención de que, en esa confesión, se quiera desagraviar al Corazón Inmaculado de María; de tal manera que, si se olvidó en una confesión, debe formarse en una confesión siguiente.
c) Comunión. Se trata, naturalmente, de una comunión recibida en gracia. También aquí es necesaria la intención de desagravio al Inmaculado Corazón de María. Y, desde luego, la condición de una vez durante cinco meses seguidos no es más que un medio que invita a la comunión frecuente. De hecho nada contribuyo tanto a la comunión frecuente, antes del Concilio, como la práctica de la comunión reparadora de los nueve primeros viernes de mes. La comunión reparadora en los primeros sábados está destinada a producir los mismos frutos.
d) Rezo del Santo Rosario. La Virgen, en Fátima, pidió el rezo del Rosario diario en todas las Apariciones. Ahora, en Pontevedra, lo pide de una manera especial, poniéndolo como una condición necesaria.
e) Durante quince minutos, meditación de los misterios del Rosario. Se puede meditar en todos, o en algunos de ellos, o –lo que es lo mismo- en cualquier paso de la vida del Señor o de la Virgen.
Esto puede hacerse de varias maneras: intercalando entre los misterios unos minutos de meditación, los cuales, todos juntos, formen ese espacio de quince minutos; o, aparte del Rosario, haciendo una meditación dirigida por otro o hecha personalmente de esa duración. Lo que no parecen convenientes, no obstante las afirmaciones de algunos autores, es que esa meditación consista simplemente en la meditación que, ya de suyo, debe acompañar el rezo del Santo Rosario.
Es evidente que con esta meditación, exigida como condición, la Virgen ha hecho una llamada maternal a sus hijos para que no se contenten con honrarla solo con los labios, sino también con el corazón.

2. La gran promesa: su sentido.
Es, ante todo, claro que cuando Dios hace una promesa tan espléndida como ésta lo hace para atraernos por medios humanos a su amor; y en este caso, además, para incitarnos a la devoción hacia la Virgen, en la que Él tanto se complace. Esa es la primera razón de esa promesa generosa. No pongamos, pues, cotos a la generosidad divina con nuestras pobres e indigentes consideraciones humanas.
Pero, en segundo lugar, esa Promesa no puede tener la finalidad de fomentar nuestra pereza y nuestra desidia en la fuga del pecado y en el servicio sacrificado del Señor por medio del cumplimiento de nuestros deberes de cristianos y de hombres.
Esto supuesto, ya no se trata de prácticas o fórmulas mágicas para arrancar la salvación al cielo… No existe, por tanto, ninguna dificultad teológica seria para que Dios muestre su complacencia hacia una práctica de piedad mariana, a la que vincula una promesa especial de salvación. Esa Promesa no hace más que aplicar un principio general en la tradición católica que dice que la devoción a la Virgen es “prenda” de salvación eterna.
Por lo demás, la fórmula de la Hermana Lucía es irreprochable:
“Yo prometo asistirles, en la hora de la muerte, con todas las gracias necesarias para su salvación.”
Que, no obstante todo esto, algunas almas puedan volver a un estado de pecado, después de una práctica de los cinco primeros sábados… Sí, es posible, desgraciadamente. Pero, en principio, no limitemos la misericordia divina, sobre todo cuando quiere manifestarse por medio de la Virgen. Esas mismas almas “caídas”, siempre será verdad que se levantan más fácilmente que otras que no practicaron esa devoción, y esto en virtud de esas gracias mismas de perseverancia final que se prometen.
No se trata, pues, de hacer entrar a nadie en el cielo sin el vestido nupcial.


Texto sacado de:
“El Mensaje de Fátima en Pontevedra”
Joaquín María Alonso
EDICIONES SOL DE FÁTIMA









APARICIONES DE NUESTRA SEÑORA

1 Aparición – 13 de Mayo
“- No tengáis miedo. No os voy a hacer daño.
- ¿De dónde es Usted? – le pregunté.
- Soy del Cielo. (...) Vengo a pediros que vengáis aquí seis meses seguidos, el día 13 a esta misma hora. Después os diré quién soy y lo que quiero. ¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que El quisiera enviaros, en acto de desagravio por los pecadores? Rezad el Rosario todos los días, para alcanzar la paz para el mundo y el fin de la guerra.” (Memoria IV)

2 Aparición – en el Pozo (Poço do Arneiro)
“- ¿Qué hacéis? Rezad, rezad mucho. Los Santísimos Corazones de Jesús y de María tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced constantemente al Altísimo oraciones y sacrificios.
- ¿Como nos hemos de sacrificar?, le pregunté.
- En todo lo que podáis, ofreced a Dios un sacrificio como acto de reparación por los pecados con que Él es ofendido y como súplica por la conversión de los pecadores. Atraed así sobre vuestra Patria la paz. Yo soy el Ángel de su guarda, el Ángel de Portugal. Sobre todo, aceptad y soportad, con sumisión, el sufrimiento que el Señor os envíe.” (Memoria II)

3 Aparición – 13 de Julio“-¿Qué quiere Usted de mí? – pregunté.
- Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene; que continuéis rezando el Rosario, para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra, porque sólo Ella lo puede conseguir.
- Quería pedirle que nos dijera quién es Usted, que haga un milagro para que todos crean que Usted se nos aparece.
- Continuad viniendo aquí todos los meses. En octubre diré quién soy, y lo que quiero y haré un milagro que todos han de ver para creer. (...) Sacrificaos por los pecadores, y decid muchas veces, en especial cuando hagais algun sacrificio: Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en desagravio por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María. Habéis visto el infierno, a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hicieran lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz..., vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón, y la Comunión reparadora de los primeros sábados. Si atendieran mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán aniquiladas. Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal se conservará siempre la doctrina de la Fe. Cuando recéis el Rosario, diréis, después de cada misterio: ¡Oh Jesus mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, principalmente las más necesitadas!” (Memoria IV)

4 Aparición – 19 de Agosto en Valinhos
“- ¿Qué es lo que Usted quiere de mí?
- Quiero que sigáis yendo a Cova de Iría el día 13; que continuéis rezando el Rosario todos los días. El último mes haré un milagro para que todos crean.
- ¿Qué es lo que Usted quiere que se haga con el dinero que la gente deja en Cova da Iría?
- Que hagan dos andas. El dinero de las andas es para la fiesta de Nuestra Señora del Rosario; lo que sobre es para ayudar a una capilla que deben hacer. Rezad, rezad mucho, y haced sacrificios por los pecadores, pues van muchas almas al infierno, por no haber quien se sacrifique y ruegue por ellas.” (Memoria IV)

5 Aparición – 13 de Septiembre
“- Continuad rezando el Rosario , para alcanzar el fin de la guerra. (...) Dios está contento con vuestros sacrificios pero no quiere que durmáis con la cuerda; llevadla sólo durante el día.” (Memoria IV)

6 Aparición – 13 de Octubre
“- ¿Qué es lo que Usted quiere de mí?
- Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi honra; que soy la Señora del Rosario; que continúen rezando el Rosario todos los días. No ofendan más a Dios Nuestro Señor, que ya está muy ofendido.
Y, abriendo las manos, las hizo reflejarse en el sol. Y, mientras se elevaba, continuaba el reflejo de su propia luz proyectándose en el sol.” (Memoria IV)

Consagración de Portugal al Inmaculado Corazón de María
El Episcopado Portugués hizo la consagración de Portugal al Inmaculado Corazón de María el 13 de Mayo de 1931. La consagración fue hecha otra vez el 13 de Mayo de 1938, 1956, 1957, 1975, 1981, 1983 y 1992.

Consagración del Mundo al Inmaculado Corazón de María
Pío XII consagró por la primera vez el mundo al Inmaculado Corazón de Maria el 31 de Octubre de 1942. Renovó la consagración el 8 de Diciembre de ese mismo año.

Pablo VI renovó la consagración el 21 de Noviembre de 1964.
Juan Pablo II renovó la consagración: el 7 de Junio de 1981 en la clínica donde estuvo internado en Roma; 8 de Diciembre de 1981 en Roma; 13 de Mayo de 1982 en Fátima; 16 de Octubre de 1983 en la Plaza de S. Pedro; 25 de Marzo de 1984 en la Plaza de San Pedro delante de la Imagen de la Capilla de las Apariciones; 13 de Mayo de 1991 en Fátima. Rusia fue consagrada el 7 de Julio de 1952 por Pío XII.

Consagración del Millennium al Inmaculado Corazón de MaríaJuan Pablo II consagró el Millennium al Inmaculado Corazón de Maria en Roma en la Plaza de S. Pedro en el día 8 de Octubre de 2000 en el Jubileo de los Obispos y ante la Imagen de Nuestra Señora de Fátima de la Capilla de las Apariciones. Cerca de 1500 obispos estaban.



Para que aquellos que no conocen Fátima, se puedan ir haciendo una idea de cómo es el lugar donde Nuestra Mamá del Cielo puso sus plantas:

>Vistas y algunos detalles de la nueva Iglesia de la Santísima Trinidad en el Recinto del Santuario. - Fátima.



Queridos todos, Hermanos y Amigos de COMUNIÓN-CATÓLICA:
Se crea este grupo para ofreceros tengáis vuestro propio Altar en Fátima, en cada uno de vuestros hogares.
Nuestras pretensiones son el acercaros a Nuestra Señora del Rosario, de Fátima, con el fin de que la podáis conocer mejor a través de los textos sobre lo acontecido. Contéis, digámoslo así, “con una conexión en directo “ con este santo lugar a través de nosotros, para que hagáis vuestras peticiones a la Mamá de Fátima, peticiones que serán puestas a sus pies cada sábado, como día en que nuestra Iglesia Consagra a María. Dichas peticiones las podéis enviar a través de COMENTARIOS, o bien a nuestra web, www.conocerfatima.com, en CONTACTO, indicando siempre PETICIÓN, las que serán impresas y puestas en el buzón, que para tal fin tiene a sus pies Nuestra Señora, el que podéis ver en la fotografía del grupo.
En este nuevo grupo pretendemos ofreceros la máxima información de cuanto acontece en este maravilloso lugar, documentos de audio y vídeo grabados en directo, fotografías de los distintos lugares de Fátima y su entorno, en fin, que tengáis vuestro propio “Altar en Fátima” en cada uno de vuestros hogares.
También se dispondrá de una sección de información sobre este tan especial lugar, a la que podéis solicitar cuanto deseéis conocer sobre Nuestra Señora de Fátima y los Pastorcitos.
Bueno, queridos todos, que estamos a vuestra disposición en Tu Altar en Fátima, donde estaremos encantados de poder seros de utilidad.
Lola y Emilio
FÁTIMA (Portugal).








Queridos hermanos:
Para comenzar, vamos a poneros un breve resumen sobre las Apariciones que tuvieron lugar en Fátima, comenzando por las de el Ángel que vino a preparar a los Pastorcitos para la venida de Nuestra Señora.

LAS APARICIONES DEL ÁNGEL EN 1916

Las apariciones del Ángel en 1916 fueron una preparación de los pastorcitos para el encuentro con Nuestra Señora. También fueron una invitación a la oración y al sacrificio de lo que los Pastorcitos llegaron a ser el mejor ejemplo.

1 Aparición – en Loca do Cabeço (Cueva de Cabezo)
El Ángel dijo:
“¡No temáis! Soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo. Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman. Rezad así. Los Corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas.”
Hermana Lucía dice: “La atmósfera sobrenatural que nos envolvía era tan intensa, que casi no nos dábamos cuenta de nuestra propia existencia por un largo espacio de tiempo, permaneciendo en la posición que nos había dejado, repitiendo siempre la misma oración. La presencia de Dios se sentía tan intensa e íntima, que ni entre nosotros mismos nos atrevíamos a hablar. Al día siguiente todavía sentíamos el alma envuelta en esa atmósfera que solamente iba desapareciendo muy lentamente. En esta aparición, nadie pensó en hablar ni en recomendar el secreto. Ella, por sí, lo impuso. Era tan íntima que no era fácil pronunciar sobre ella la menor palabra. Nos hizo tal vez mayor impresión por ser la primera tan manifiesta.” (H. Lucía, Memoria IV)

2 Aparición – en el Pozo (Poço do Arneiro)
“- ¿Qué hacéis? Rezad, rezad mucho. Los Santísimos Corazones de Jesús y de María tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced constantemente al Altísimo oraciones y sacrificios.
- ¿Como nos hemos de sacrificar?, le pregunté.
- En todo lo que podáis, ofreced a Dios un sacrificio como acto de reparación por los pecados con que Él
es ofendido y como súplica por la conversión de los pecadores. Atraed así sobre vuestra Patria la paz. Yo soy el Ángel de su guarda, el Ángel de Portugal. Sobre todo, aceptad y soportad, con sumisión, el sufrimiento que el Señor os envíe.” (Memoria II)

3 Aparición - en Loca do Cabeço (Cueva del Cabezo)
“Nos levantamos para ver lo que pasaba y vimos al Ángel, que tenía en la mano izquierda un Cáliz, sobre
el cual había suspendida una Hostia, de la que caían unas gotas de Sangre dentro del Cáliz. El Ángel dejó suspendido en el aire el Cáliz, se arrodilló junto a nosotros, y nos hizo repetir tres veces: “ Santísima Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu Santo, os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por méritos infinitos de su Santísimo Corazón
y del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores”.
Después se levanta, toma en sus manos el Cáliz y la Hostia, me da la Sagrada Hostia a mí y la Sangre del Cáliz la divide entre Jacinta y Francisco, diciendo al mismo tiempo: Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y consolad a vuestro Dios.” (Memoria IV)

Foro de discusión

Mª Dolores (Lola)

"A NADIE EN EL MUNDO LLAMEN PADRE" 3 contestaciones 

Iniciada por Mª Dolores (Lola). Última respuesta de Inès Alicia Oliver 14 Oct.

Comentarios

Añadir un comentario

¡Necesitas ser un miembro de TU ALTAR EN FÁTIMA. para añadir comentarios!

Juan-C-Dadah Comentario por Juan-C-Dadah el noviembre 5, 2009 a las 8:53am
AVE...AVE...AVE MARÍA.
Inès Alicia Oliver Comentario por Inès Alicia Oliver el noviembre 3, 2009 a las 8:31pm
gracias mamita santa ,por darme la felicidad de tener un lugar donde vivir con mi hijita,mi tristeza fue muy grande y tu la llenaste de felicidad...gracias madrecita santa...
MARIAM Comentario por MARIAM el noviembre 2, 2009 a las 9:40pm


MADRECITA PONGO A TUS PIES LA IMAGEN DE MI NENITA, MAGNOLIA, TE LA DEJA AHI PARA QUE LE MEJORES PRONTO Y QUE SU CIRUGIA SEA UN EXITO ROTUNDO, MADRECITA TOMA DE MI LO QUE DESEES E INTERVIENE ANTE PAPA DIOS PARA QUE MI NENITA SE MEJORE PRONTO.... GRACIAS MI REINA MADRE, SE QUE TU ME CONCEDERAS LO QUE TE PIDO... AMEN....
Emilio Alba Hinchado Comentario por Emilio Alba Hinchado el noviembre 2, 2009 a las 11:58am
Queridos hermanos: comunicaros que ha comenzado el horario de invierno en el Santuario, desde primeros de Noviembre, por lo que la Eucaristía en español ya no es diaria, pasando a celebrarse solamente los sábados.
Paz y Bien con María,
Lola y Emilio.
Graciela Comentario por Graciela el octubre 31, 2009 a las 12:12am

AAHH! Y RESPECTO AL VIAJE,CONFÍE...NADA MAS.ORAMOS POR ESA INTENCION.ABRAZO.GRACIELA.
Graciela Comentario por Graciela el octubre 31, 2009 a las 12:10am

SI,JUAN CARLOS GRACIAS POR COMPARTIR ESTE ACONTECIMIENTO MARAVILLOSO CON NOSOTROS...
Juan-C-Dadah Comentario por Juan-C-Dadah el octubre 30, 2009 a las 8:10pm
Madrecita mía, quiero aqui expresarte mi agradecimiento por haber acompañado felizmente el nacimiento de mi tercer nieto Máximo Nataniel. Gracias tambien por su salud y la salud y felicidad de sus papás (Nátalie y Juan Pablo). Permíteme que pueda realizar el viaje para compartir personalmente con ellos el regalo de ese hijo querido por Nuestro Señor. Te amo Virgencita. Gloria a Dios.!!!
Inès Alicia Oliver Comentario por Inès Alicia Oliver el octubre 11, 2009 a las 10:00pm
GRACIAS MAMITA ,POR TU AMOR...TE AMANOS ...
Inès Alicia Oliver Comentario por Inès Alicia Oliver el octubre 11, 2009 a las 9:58pm
QUERIDA GRACIELA,ME ALEGRA NUCHO DE QUE ANA LAURA ESTA YA EN SU CASA, GLORIA A DIOS...OREMOS SIEMPRE CON AMOR..CON PAZ Y BIEN INÉS ALICIA
Emilio Alba Hinchado Comentario por Emilio Alba Hinchado el octubre 11, 2009 a las 12:21pm
Nos alegramos muchísimo, dando gracias a Dios y a la Madre, que cuida de todos nosotros, lo que nos hace recordar que nunca debemos perder la esperanza en Ellos.
Paz y Bien y siempre con María,
Lola y Emilio.
 

Miembros (31)

MARIAM Carlos Alberto Inès Alicia Oliver Mª Dolores (Lola) Emilio Alba Hinchado Juan-C-Dadah ana maria luna SUSANA GRUPO 95 NORTE Yesenia Castillo Rosa Jose Juan Benites Mary JOSE VICTOR GUZMAN MARTINEZ Estrellitamia vegnia María Fernanda Terlera Hortensia Menacho Zaida Viviana Juan Pablo de Santo Tomas O.P. gladys Marcos Cisneros Sonia Beatriz Rita Peralta isela elizabeth marta margarita Amalia Noemi Chavez marlene gonzalez ochoa Percy elizabeth gp Agustin Enrique
 
 

Acerca de

Juan-C-Dadah Juan-C-Dadah creó esta red social en Ning.

Distintivo

Cargando…
 

© 2009   Creado por Juan-C-Dadah en Ning.   Crear tu propia red social

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Privacidad  |  Términos de servicio